Axel Olsén era empresario (ejecutivo de Electrolux) y vicecónsul de Suecia en la Legación en Madrid en 1936. Fue propuesto como representante y hombre de contacto en Burgos, con el visto bueno de Ministerio sueco de Asuntos Extranjeros. Informó al Gobierno sueco de las atrocidades del Frente Popular en los primeros meses de la guerra.
El 26 de agosto de 1936, a través de Barcelona, abandonaron España 68 suecos, entre ellos el cónsul Olsén, uno de cuyos últimos actos fue interceder por la vida de una ciudadana sueca, que había sido apresada por los milicianos.