El Cónsul General de Suecia Luis de la Peña (1868-1945) fijó su domicilio en 1936 en casa de unos parientes en Valladolid, y actuó desde allí como agente oficioso de Suecia ante las autoridades franquistas.
Desde la zona franquista, se involucró personalmente en las gestiones para conseguir el canje de un grupo de militares refugiados en la Legación sueca en Madrid por militares republicanos prisioneros en la España de Franco. Sin resultado positivo.