Jordi Tell i Novellas (1907-1991)

Jordi Tell i Novellas (Barcelona, 1907-Fredrikstad, Noruega, 1991) fue un arquitecto y activista republicano que vivió en Noruega. Fue candidato a las elecciones al Parlamento catalán de 1934. Su apoyo a la rebelión conocida como los Fets d’Octubre le supuso el exilio. Se instaló en Berlín donde amplió estudios y trabajó con el arquitecto alemán Hans Poelzing. En esta ciudad, con el imparable ascenso del nazismo de fondo, es sorprendido por el golpe de Estado del general Franco contra la República.

Guerra Civil (1936-1938)
Tras ser detenido por la Gestapo en Alemania por su apoyo a la República Española 1, fue encarcelado en marzo del 37 durante 15 meses en La Coruña. Al salir de prisión se reencuentra con su compañero de estudios, el gallego José Caridad Mateo, quien le ofrece la posibilidad de trabajar en su despacho. En el verano de 1938 construyó en Oleiros la Casa Cervigón, una de las obras de arquitectura racionalista más significativas de Galicia. Poco después ambos se ven obligados a alistarse en el ejército franquista, del que desertan.

La mañana del 20 de octubre de 1938, junto a Rogelio Caridad Mateo, hermano de José, y con la ayuda de cuatro marineros, abandona España a bordo de un pesquero y desembarca en el puerto de Brest (Francia). Los dos fugados vuelven a entrar en la España republicana por la frontera catalana y, una vez llegados a Barcelona, ​​Tell i Novellas es nombrado encargado de negocios en la embajada de España en Oslo.

Oslo (1938-1940)
En la capital noruega, en estos últimos meses de la guerra, trabaja en la organización de la ayuda humanitaria a la República y en tareas de espionaje militar informando al Gobierno republicano de la ayuda militar que Hitler envía a Franco. En estas misiones colabora un joven alemán refugiado en Oslo con el que Tell ha trabado amistad: Herbert Ernst Karl Frahm, un militante socialista prófugo de los nazis que por aquel entonces ya era conocido en los círculos clandestinos con el nombre que le daría fama como uno de los estadistas clave de su país: Willy Brandt.

Noruega reconoce el gobierno de Franco el 1 de mayo de 1939 y, por tanto, se desmantela la representación diplomática que Jordi Tell ejercía en Noruega. Pese a ello, decide quedarse en Oslo y buscar trabajo; la mejor opción para alguien comprometido con la República y declarado rebelde por el general Franco tras la fuga protagonizada por los hermanos Caridad Mateo. Sin abandonar el Spania-Komite y ayudando así a los republicanos desplazados, retoma su carrera como arquitecto: se incorpora a la Asociación Noruega de Arquitectos (MNLA) y empieza a trabajar como asistente en el despacho del arquitecto noruego Hjalmar Severin Bakstad.

México (1941-1946)
Esta tranquila vida de arquitecto en Oslo se ve interrumpida el 9 de abril de 1940 cuando Noruega es ocupada por Hitler y Jordi Tell es arrestado de nuevo. Unos meses más tarde, se escapa de la prisión de Oslo y se refugia en Suecia. Desde allí continuó su fuga hacia la URSS, Japón y Estados Unidos, hasta llegar a México el 16 de junio de 1941.

Noruega (1946-1991)
En 1946, al finalizar la Segunda Guerra Mundial, el gobierno de la República Española en el exilio se reorganiza y le nombra representante ante los países nórdicos y regresa a Noruega. En 1948 actúa como delegado oficial del Gobierno de la República en la reunión de la ONU en París, donde se impide la entrada de la España franquista en el organismo internacional 2. El sueño de la restauración de la democracia se desvanece y, de paso, desaparecen las posibilidades del exilio y de un retorno a corto plazo. Jordi Tell, derrotado en su lucha por frenar el franquismo en el ámbito internacional, canaliza su desencanto a través de un cambio personal radical. Abandona los deberes diplomáticos, la familia y la seguridad económica de la ciudad de Sarpsborg donde vive, y se retira a un pequeño islote (Hvaler) en el estrecho de Skagerak, en el sur de Noruega, donde vivirá sin luz eléctrica, practicando una vida naturista.

L’arquitecte Jordi Tell Novelles (Barcelona, 1907-Fredrikstadt, Noruega, 1991), a l’interior de la casa que es va construir a l’illa de Borholmen, cap a 1957. Publicada al llibre «Tell. El llop solitari de l’exili català», de Gemma Domènech i Casadevall.
Foto: ARXIU FAMÍLIA TELL, NORUEGA

En 1961 regresó al continente y a una vida más convencional. Instalado en Dilling, trabaja en el despacho del arquitecto provincial de Østfold. A principios de la década de 1970 volvió a la política activa y presidió la agrupación del condado de Østfold del Sosialistisk Folkeparti, una escisión del Partido Socialista Noruego. Todo ello, con la mirada puesta en Cataluña: está suscrito a la prensa catalana y mantiene una intensa correspondencia con, entre otros, Manuel Serra i Moret, Josep Pallach o Josep Tarradellas, destacados dirigentes políticos en el exilio. Desde su jubilación en 1974, alterna su residencia entre Cataluña y Noruega, y sigue de cerca, y de primera mano, con frecuente correspondencia, el regreso del presidente Tarradellas del exilio y la recuperación de las instituciones del autogobierno catalán.

Murió el 24 de octubre de 1991 en Fredrikstad.

  1. Junto al periodista y agregado de la embajada de España en Berlín, Eugeni Xammar, frenan el intento sedicioso de someter la embajada de la República al fascismo español y provocan el cambio de embajador.
  2. Dos años después, España es aceptada.

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