Desde 1959 suena con fuerza su nombre para el Nobel. Se le concede el 19 de octubre de 1967.
Karin Alin (1892-1974) fue la traductora de Miguel Ángel Asturias a partir de 1961, en que se publica Majsmänniskor (Tidens Bokfölag, 1961 y 1967. Hombres de maíz, 1949).
– 1964: «Amerikaner allesammans» (en Latinamerikansk berättarkonst, pp. 81-107, 1964. Americanos todos, 1956) 1.
– 1965: Stormvind (Tidens Bokfölag, 1965 y 1967. Viento fuerte, 1950).
– 1965: Presidenten (Tidens Bokfölag, 1965 y 1967. El señor Presidente, 1946) 2. Dramatización de Göran O. Eriksson en dos partes radiada en 2–9 mayo 1971.
– 1966: Gröna påven (Tidens Bokfölag, 1966) 3.
– 1967: Weekend i Guatemala (Prisma, 1967)
– 1967: De begravdas ögon (Tiden/FIBs förlag, 1967. Los ojos de los enterrados, 1960). En 1968 se volvió a publicar con el título de Röda kamelior (Tidens Bokfölag, 1968).
– 1971: Maladrón : de Gröna Andernas epos (Bonnier, 1971. Edición en español en 1969).
1964
En octubre de 1964 Miguel Angel Asturias estuvo de visita en Suecia (Gotemburgo, Estocolmo, Upsala y Lund). Inmediatamente que se fue llegó Borges de gira también en noviembre del 64 que lo primero que hizo fue acusarlo de comunista.
La prensa sueca lo presentó como «el amigo de los indios». SvD, 20.10.1964, 10.
1965
Gracias a la documentación conservada en la Fundación Bartolomé March de Palma, es posible destacar la relación que se desarrolló entre Dethorey y varios premios Nobel de Literatura, como es el caso de Miguel Ángel Asturias. A pesar de su evidente interés en promover ciertas obras y autores en el mercado escandinavo, Dethorey se definía a sí mismo como «un simple periodista o comentarista» y, en una carta de 25 de septiembre de 1965 a MAAsturias, parecía restar importancia a su capacidad para influir en los miembros de la Academia Sueca:
hace unas semanas que ya terminaron las vacaciones veraniegas (este último habría que ponerlo entre comillas), y yo he comenzado ya a dictar mis lecciones y Gertie a ayudar a ratos a los chicos en la librería. […] Pasamos el mes de junio en el sur de Suecia, en Escania, y allí tuvimos bastante buen tiempo, pues no llovió más que un par de veces; pero calor no hacía. […] Al regreso de Escania, pasamos por Gotemburgo, ciudad que siempre nos gusta visitar. Tenemos allí buenos amigos y allí vive, con su mujer y un hijito que hace poco han tenido, el mayor de nuestros hijos varones. Aproveché mi paso por Gotemburgo para saludar al Director del diario “GHT” y entregarle un artículo sobre las andanzas de Neruda por Europa.
En esa carta de septiembre de 1965 explica su animadversión por Neruda como candidato al Nobel. En otra carta fechada el 27 de diciembre de 1965 insiste sobre su animadversión por Neruda y le expresa a Asturias su decepción por la concesión del Premio Nobel a otro candidato; sin embargo, lo tranquilizó confirmándole el creciente interés por sus obras en el mundo editorial sueco
Ya me dijo nuestra buena amiga Karin [Alin] que la casa editorial, volviendo sobre su decisión, quería publicar completa su trilogía. En el fragmento que le envío a usted de mi artículo ya digo que con la publicación de ‘Viento fuerte’ y anteriores obras suyas, aparecidas ya aquí, usted es el escritor latinoamericano con más obras traducidas al sueco, de modo que razón de más ahora para decirlo. Digo también en mi artículo que, ahora, como complemento falta la traducción de un manojo de poesías suyas…
1967 – el Premio Nobel
El mensaje de felicitación de Dethorey era imposible de pasar por alto, que, de hecho, escribió el 19 de octubre de 1967, dirigido al Premio Nobel de Literatura de 1967 y al Embajador de Guatemala en París. En esa ocasión, recordó un episodio de unos años antes, cuando Asturias, exiliado, viajó a Suecia por primera vez, en una situación muy diferente:
Me faltan palabras para describirle lo que siento, lo que sentimos Gertie y yo en estos momentos. Cuando he tenido esta mañana la confirmación de que era usted el agraciado, se me han saltado las lágrimas de alegría. […] Hace tres años, el mismo día 19 de octubre, llegaba usted a Gotemburgo y se publicaba en el GHT mi artículo Asturias från Guatemala. Pero lo que no sabe usted es que mi artículo llevaba otro título: Kanske en Nobelpristagare? (¿Tal vez un Premio Nobel?), pero en la Redacción me lo cambiaron. No me dejaron ser un poco profeta…
Y añadía:
¡Por fin lo que hemos estado esperando hace años! Estoy seguro de que si no hubiera sido por la obstinación de algunos, hubiera recibido usted el premio antes. Pero, finalmente se ha hecho justicia, de lo cual nos alegramos todos sus amigos de aquí y de todo el mundo. Y tenemos ahora una prueba de que la Academia Sueca no siempre se equivoca, y que a veces sabe hacer justicia.
Unos días después de la ceremonia de entrega de premios en Estocolmo, Dethorey escribió una carta a la revista Insula, una revista especializada en literatura española y latinoamericana con sede en Madrid. Dethorey envió algunos comentarios tras leer uno de sus artículos (carta a José Luis Cano de 12 de diciembre de 1967):
Don Miguel Ángel Asturias con cuya amistad me honro desde hace unos años, ha sido en estos días muy festejado y homenajeado, aquí en Estocolmo, por su editor, por las sociedades de amistad sueco-iberoamericanas, etc., y mañana le ofrece un almuerzo su traductora sueca, Karin Alin […] Entre las personas que han venido a Estocolmo para tomar parte en los homenajes a don Miguel Ángel Asturias […] merecen especial mención sus editores. En primer lugar, su principal editor en castellano, Losada, de Buenos Aires, […] un representante de su editor francés […] su editor norteamericano y sus editores de Dinamarca y Noruega.
En el artículo que acompañaba la carta —escrito para la Biblioteca e Instituto de Estudios Iberoamericanos de Estocolmo— Dethorey definía a Asturias como «una de las nuestras», no solo por compartir el idioma (el español), sino también por los valores que compartían. La obra de Asturias era un ejemplo brillante del compromiso social del escritor, que denunciaba la dramática realidad social y política de su país y, en general, la dolorosa situación de América Latina. Dethorey subrayaba «el hecho de estar allí, como nosotros, en defensa del pueblo contra los que abusan del poder; en defensa de los oprimidos contra los opresores; en defensa de los perseguidos contra los perseguidores; en pañoles obligados a huir de la dictadura. «Cuando Miguel Angel Asturias vino a Suecia hace tres años, era un exiliado –voluntario o forzoso, para el caso es igual– como muchos de nosotros».
Me azara, sin embargo, lo que de mí le dijo el amigo Haya [de la Torre], pues no sé en qué puede fundarse para emitir juicios tan categóricos. Como usted sabe, componen la Academia sueca señores la mayoría de los cuales carece de información en cuanto a las literaturas del mundo. La mayoría de ellos se fía de la opinión de alguno de los colegas al que consideren experto en la materia. Pero no todos los peritos coinciden en el mismo candidato, sino que cada uno puede tener uno o más candidatos, y las opiniones pueden resultar muy divididas.
La misma carta contiene también una breve referencia a la dictadura de Franco y a la negativa de Dethorey a regresar a España hasta que la democracia volviera a reinar en su país natal:
Habla usted de una cita en España, y, efectivamente, sería maravilloso encontrarse con amigos como ustedes en cualquier lugar de una España libre y democrática, pero yo creo y espero que, de todos modos, tengamos ocasión de verles a ustedes de nuevo por aquí antes.
Al día siguiente, Dethorey añadió una nota manuscrita a la carta, indicando que Dagens Nyheter, el periódico de mayor tirada de Suecia, había publicado una entrevista con Miguel Ángel Asturias que había aparecido unos días antes en el diario francés Le Monde. Dethorey felicitó al escritor guatemalteco y comentó: «tiene valor que el artículo se haya publicado en el diario más importante de Suecia».
Cf. Ernesto Dethorey. «Miguel Ángel Asturias, premio Nobel de literatura, breves apostillaspor Ernesto Dethorey». Handelshögskolan i Stockholm. Ibero-amerikanska biblioteket och institutet. Tiden, 1967, 16 páginas.
- Artur Lundkvist. Latinamerikansk berättarkonst (1964) contiene fragmentos de obras de 18 autores, así como breves presentaciones de los mismos: Rubén Darío, Horacio Quiroga, Rómulo Gallegos, César Vallejo, Graciliano Ramos, Vicente Huidobro, Jorge de Lima, Miguel Ángel Asturias, Jorge Luis Borges, Alejo Carpentier, Luis Cardoza y Aragón, José de la Cuadra, Augusto Roa Bastos, Guillermo Cabrera Infante, Jorge Zalamea, Jorge Icaza, Miguel Otero Silva y Octavio Paz. ↩
- «Presidenten» / översättning Karin Alin – Stockholm : Folket i bild, 1955. – (FIB:s världsbibliotek. Sydamerikanska serien) ↩
- También en Helsingfors, Söderström, 1966 ↩