Tras una formación inicial en la Academia de Estocolmo, Allan Österlind (1855-1938) estudió escultura en la Escuela de Bellas Artes de París en 1877-80. En vida, fue un artista de éxito y muy conocido, pero hoy Österlind ha caído en gran parte en el olvido, quizás porque pasó la mayoría de su vida en el extranjero. Se casó con una francesa y se asentó en París, donde trabó una estrecha amistad con Josephson.
Österlind visitó periódicamente Sevilla, Ronda y Andalucía y encontró modelos, sobre todo femeninos, en la comunidad local, especializándose en retratarlos con acuarela. Más tarde, realizó bocetos de sus temas andaluces, como las bailaoras de flamenco.
Se conservan numerosas acuarelas y grabados en color (todos con motivos españoles, en el Museo Nacional de Estocolmo y en el Petit Palais de París).
