La tenista Pepa Chávarri (1911-1993) había conocido al rey Gustavo V de Suecia, gran amante del tenis, en la Costa Azul en los años 20.
Durante la II República Pepa fue una deportista conocida en varios deportes. Tras la Guerra declaró que en la selección femenina de hockey se había infiltrado la propaganda del Frente Popular.
Fue detenida durante la Guerra Civil a causa de sus ideas conservadoras. Gustavo V se interesó por su suerte. Se pasó al bando nacional y visitó la Alemania nazi, para capitanear el equipo de la Sección Femenina de hockey durante la posguerra.