El diplomático Henrik Åkerman (1840-París, 1905) ejerció en Madrid bajo el título de «ministerresident» (1877-1882) y fue elevado al rango de «ministro plenipotenciario» (1882-1884).
Fue quien invitó a Anders Zorn a Madrid en 1882 con el incentivo de que recibiría encargos de la Familia Real española.