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3 testimonios islandeses en la Guerra Civil

Helgi Pálsson Briem (Akureyri, 1902–Reykjavík, 1981). Diplomático de Islandia (enero de 1932) y del Reino de Dinamarca (desde 1935), estaba encargado sobre todo de los asuntos relacionados con la exportación de bacalao.

En enero de 1932 el gobierno islandés lo envió a España como delegado para temas de exportación de bacalao en el sur de Europa. En 1935 fue también designado encargado de negocios de la Embajada de Dinamarca en Madrid. Al estallar la guerra, Briem y su mujer tenían su residencia fijada en Barcelona. Tras diversos avatares consiguió salir de España el 25 de julio de 1936 en un viaje muy azaroso (en dos coches con las letras de la CNT pintadas en el parabrisas) hasta la frontera francesa.

Dejó constancia de sus vivencias en “Í borgarastyrjöldinni á span” (En la Guerra Civil de España), capítulo de sus memorias Áfangastaðir um allan heim (1956).

Foto de Briem en su libro, p. 49.

Örn Ólafsson Johnson (Reykjavík, 1915–1984). Estudiante, hijo de Ólafur Johnson, comerciante al por mayor de Reikiavik. Había venido en 1936 a España (no he podido averiguar la fecha exacta) para estudiar castellano y Estudios Empresariales en la Universidad de Madrid. El estallido de la Guerra le sorprendió, pues, en Madrid. Se refugió en la Embajada de Noruega donde permaneció dos semanas; con la ayuda del embajador huyó a finales de julio de Madrid hacia Bilbao. Hacia el 4 de agosto salió de Bilbao con un barco pesquero que lo dejó en el Reino Unido, de ahí volvió a Islandia días después. Su testimonio de los primeros días de la guerra salió publicado en el diario Morgunblaðið; no he podido averiguar quién redactó las noticias. Aparte de la edad (tenía 21-22 años), el hecho de que perteneciera a una familia burguesa, le debía hacer especialmente susceptible a lo que estaba pasando en Madrid y Bilbao. No continuó el negocio familiar sino que se dedicó a la aviación. A partir de 1939 trabajó como piloto y, posteriormente, como gerente de varias compañías aéreas, entre ellas, Flugleiðir.

Björn Halldorsson (Reykjavík, 1911–1965). Era estudiante y llegó en junio de 1936 a España para estudiar castellano y Altos Estudios Empresariales, en la Escuela Superior de Comercio de Valladolid. Björn fue testigo del estallido de la guerra en Bilbao, pero vivió en Valladolid las primeras semanas de la guerra. Contó sus vivencias al corresponsal del Morgunblaðið (30 de julio de 1936, p. 2., 7 de marzo de 1937 p. 5-7, y 23 de agosto de 1936, p. 3). El 1 de septiembre pudo escapar finalmente de Valladolid. Se dirigió a Vigo y cuatro meses más tarde (mediados de enero de 1937) salió en un barco que iba hacia Inglaterra. Cuenta que se encontraba en la Plaza Mayor de Valladolid, cuando los republicanos dispararon con ametralladoras sobre una multitud de civiles, y que él tuvo que salir corriendo y saltando por encima de numerosos cadáveres de mujeres y niños. Personalmente no tengo constancia de ningún acto de este tipo en Valladolid durante la primera o la segunda semana de la Guerra.

Þórhallur Þorgilsson (1903-1958)

Þórhallur Þorgilsson (Dalasýsla, 1903-1958) fue un hispanista islandés pionero en la enseñanza de las lenguas romances en Islandia. Estudió lenguas romances en las universidades de Grenoble, París y Madrid entre 1923 y 1929.

Su gran dedicación fue a la lengua italiana, pero también escribió los primeros libros de texto islandeses sobre lenguas románicas: Kennslubók í spænsku (1931), Spænsk málfræði handa framhaldsnemendum [gramática para avanzados, 1944), Spænsk lestrarbók (1948), y Frönsk hljóðfræði (1951).

Investigó, entre otros temas, textos medievales italianos y estudios franceses. Trabajó en la Biblioteca Nacional de Islandia, donde catalogó numerosas publicaciones. Sus obras contribuyeron a que los islandeses se familiarizaran con la cultura y las lenguas del sur de Europa. Publicó la antología Spænskar smásögur. Úrval eftir spænska og ameríska nútíma höfunda (Reykjavík, 1937).

– Óbrigðul lögmál eftir Armando Palacio Valdés. «Las leyes inmutables», fragmento de La novela de un novelista (1921)
– Múrinn eftir Vicente Blasco Ibáñez. «La pared» (1900)
– Malpocado eftir Ramón Ma del Valle-Inclán. 1902
– Undrabarnið eftir Alberto Insúa. El niño prodigio
– Hefndin eftir Jacinto Octavio Picón. «¡Venganza!» (1884)
– Kertasteyparinn eftir José Fernández Bremón. El candelero
– Hin eilífa hringrás eftir Amado Nervo. El ciclo eterno
– Skógarmenn ; Hitaslagið ; Fábjánarnir eftir Horacio Quiroga. 3 cuentos
– Pizaro í Isla del Gallo eftir Felipe Sassone.
– Benito hómopati eftir Manuel Ugarte. Benito el homeópata

Es conocido por publicar el libro Byltingin á Spáni og borgarastyrjöldin (La revolución en España y la guerra civil. Reykjavík, Ísafold, 1939).

Þorgilsson desarrolló una verdadera campaña de apoyo al Gobierno de Burgos por la que esperaba alguna recompensa diplomática (frustrada). De Lorca dijo que «el poeta en lugar de haberse dedicado a la poesía, había propagado el marxismo, y era miembro destacado de un partido involucrado en numerosos crímenes».

Hizo dos viajes de estudio a España, en 1951 y 1957. Cf. su artículo «Ecos españoles en Islandia». Revista Universitaria de Salamanca, 1951. En él se documenta la sorprendente cantidad de autores hispanohablantes traducidos al islandés hasta 1942, revelando una larga fascinación histórica por la cultura hispana.

V. Eggertsson: Íslenzkur æfintýramaður í styrjöldinni á Spáni (1938)

Íslenzkur æfintýramaður í styrjöldinni á Spáni (Reykjavík, Ísafoldarprentsmiðja, 1938) es un libro de Vernharður Eggertsson (Akureyri, 1909-1952) que publica bajo el seudónimo de Dagur Austan. El autor dice que lo escribió durante el invierno 1936-1937 en un carguero en el Atlántico y en Dalvik (Islandia).

El aventurero Vernharður Eggertsson era hijo de Eggert Einarsson, tendero de ultramarinos, comerciante y propietario de una cervecería en Akureyri. Su presencia en las Brigadas Internacionales está hoy cuestionada, habría que investigar en los archivos para poder constatarla o refutarla.

El libro empieza con la detención del autor en Gandía a manos de anarquistas de la CNT. Describe su cautiverio, las torturas y ejecución de prisioneros, hasta que consigue escapar. En la segunda parte del libro lo vemos como voluntario en el Ejército republicano en la ciudad de Valencia. Su testimonio es tan fiel que parece verdadero. Debido a que se sospecha que pueda ser un espía decide escapar de España y con la ayuda del cónsul de Dinamarca embarca en un carguero danés en el puerto de Valencia.