Brigadistas islandeses

Hallgrímur Hallgrímsson (1910-1942), segundo hijo de una familia humilde, joven espabilado en el colegio, deportista que ni bebía ni fumaba, pronto ingresó en el Pci, animado por Einar Olgeirsson su maestro en Akureyri. Estudió en la Escuela Lenin de Moscú donde recibió una medalla, participó de lleno en el movimiento de las Juventudes Socialistas y Comunistas de Islandia. Antes de su viaje a España como voluntario, encabezó un grupo que consiguió arrebatar una bandera con la cruz gamada de un barco alemán atracado en el puerto de Reikiavik, y escribió artículos criticando las camarillas capitalistas locales. Acabada ya la guerra le confesó a un periodista la razón de su viaje:

la razón de ir a España fue similar a la de otros muchos voluntarios, tratar de demostrar que en Islandia también importaba el que la democracia y los derechos humanos en el continente fueran aplastados en un país tras otro

En noviembre de 1937, Hallgrímur viajó a España a través de Alemania y Francia. Tras llegar a España, pasó una breve temporada en la escuela militar de las BB.II. en Albacete, pero luego fue enviado a una escuela de oficiales en Madrigueras (Albacete). Dado que Hallgrímur hablaba tanto alemán como lenguas nórdicas, desempeñó un papel importante como intérprete entre diferentes nacionalidades dentro del Batallón Thälmann.

Hallgrímur Hallgrímsson. Undir fána lýðveldisins: Endurminningar úr Spánarstyrjöldinni (Bajo la bandera de la República. Bjorn Bjarnason, 1941). El dibujo es de Jón Engilberts.

Primero estuvo como enlace en la batalla de Levante y luego como sargento en el segundo batallón Thälmann, XI Brigada de la 35 División en el frente de Gandesa desde el 20 de abril de 1938 hasta la retirada de las BB.II. de España.

Durante la Batalla del Ebro fue herido de bala en el brazo izquierdo y estuvo en el Hospital de Campaña de Móra d’Ebre y 3 semanas ingresado en Tarragona.

Desde el frente envió cartas y artículos que se publicaron en el “Thjódviljinn”. Su participación en la guerra originó una polémica local entre las derechas, — representadas por el Morgunbladid — temerosa de perder sus intereses económicos en España, y el Pci que defendía a ultranza el comunismo.

Tras la disolución de las BB.II. recaló en Calella donde encontró a Adalsteinn Thorsteinsson. Ambos decidieron salir de España en tren por la frontera francesa. El 4 de diciembre de 1938 tomaron el barco Godafoss para volver y ya en Islandia viajó por todo el país para dar conferencias sobre sus experiencias en la Guerra Española.

Björn Gudmundsson (Reykjavík, 1914–1972) procedía de una familia de clase trabajadora. Vino a España con Adalsteinn Thorsteinsson a fines del verano de 1938, y como él y Hallgrímur se integró en la XI Brigada Internacional, pero en un batallón diferente (según Einar Olgersson, Hallgrímur y Aðalsteinn estaban en el Batallón Edgar André, mientras que Björn Guðmndsson pertenecía al batallón Thälmann).

Parece que nunca entró en combate, pero también fue herido en un ataque aéreo en la Batalla del Ebro en septiembre de 1938. Sus heridas fueron más graves que las de Hallgrímur y Aðalsteinn (le tuvieron que amputar un dedo), razón por la cual no pudo volver con ellos a Islandia en noviembre de 1938; lo hizo, finalmente, en marzo de 1939. Björn volvió mutilado a Islandia donde después tuvo varios trabajos, entre ellos el de taxista. Fue el ejemplo de un hombre desarraigado que arrastrado por la decisión del partido y por los acontecimientos, se vio envuelto en una guerra de la que regresó mutilado y amargado.

Adalsteinn Thorsteinsson (Reykjavík 22/8/1914–4/5/1961). Nacido en el seno de una familia de clase trabajadora, Adalsteinn viajó a España junto con Guðmundsson a finales de verano de 1938. Se integró en la XI Brigada, en el batallón Edgar André, y al igual que sus dos otros compañeros también fue herido leve en la Batalla del Ebro. Estuvo en un hospital en Barcelona y volvió a Islandia en barco junto a Hallgrímur Hallgrímsson en noviembre-diciembre de 1938. Fue el ejemplo de hombre impulsado por el afán de aventura cuya gesta pronto fue olvidada por el partido comunista.

Portada de Þjóðviljinn el 19 de noviembre de 1938 donde salió una noticia sobre Björn Guðmundsson y Aðalsteinn Þorsteinsson. En el titular dice que los dos brigadistas están heridos en un hospital en Barcelona.

Bibliografía
– Aitor Yraola. «La repercusión de la Guerra Civil española en los países nórdicos con especial referencia a Islandia, 1936-39». Cuadernos de historia contemporánea, ISSN-e 1988-2734, Nº 16, 1994, págs. 131-150.
– Róbert Sigurðarson. ¡Viva la República! – ¡Viva la libertad! La participación de islandeses en la Guerra Civil Española. 2014
– Ari Guðni Hauksson. Spánn kallar! Íslenskir sjálfboðaliðar í spænska borgarastyrjöldinni 1936–1939 og ástæður fyrir þátttöku þeirra í styrjöld á erlendri grundu. 2019.
– Macià Riutort i Riutort. «Voluntarios Islandeses en la Guerra Civil»