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Elsa Zabala (1912-1985)

La danesa Else Cornelia Buck (Vejle, 15.11.1912-Madrid, 1985) era hija de Peter Buck y Lina Muhr, que se habían casado en Buenos Aires el 4 de octubre de 1910, pero habían regresado a Dinamarca en 1912, poco antes del nacimiento de su hija.

Elsa se crió en la Argentina. Pasó un tiempo con sus padres en Vejle a principios de los años 30.

En abril de 1935 se mudó a Francia. Ese año representó a la Argentina en el certamen de Miss Mundo, que se celebró en Bruselas, y que ganó la participante egipcia.

Else Buck contrajo matrimonio con el atleta argentino Juan Carlos Zabala (1911-1983), en Berlín, en marzo de 1937. Ambos se conocían de los años escolares en Argentina y se habían reencontrado en Copenhague en febrero de 1936, donde él había ido a correr.

En septiembre de 1937, el matrimonio se involucró en la gestión del refugio de niños españoles de la guerra en Ordrup, del que fueron despedidos poco después, en noviembre de 1937, por motivos que no están claros. En enero de 1938 ya habían vuelto a Buenos Aires.

El matrimonio se divorció en México en 1942. A pesar del divorcio, optó por conservar el apellido “Zabala” y residió en Argentina hasta 1945. Fue allí donde, según sus propias declaraciones, conoció al actor y director español Ernesto Vilches, quien le ofreció un papel en una de sus obras teatrales, iniciando así su tránsito definitivo hacia la actuación profesional. 1, Elsa dijo que fue actriz de teatro con la compañía de Ernesto Vilches (es decir, Ernesto Vilches), «gran actor y mejor hombre»].

En 1950, Elsa viajó a Brasil. En aquel entonces, firmaba como señora de Bird (y decía haber nacido en 1919 en su documento de inmigración al país carioca, quitándose siete años de encima). Así que sólo disponemos de ese dato de su segundo marido: se apellidaba C. Bird y muy seguramente era ciudadano estadounidense.

España (1952-1985)
En 1952, Elsa se instaló en España; concretamente, en la isla de Mallorca. Allí se hacía llamar Elsa Buck de Zabala y se dedicaba a traducir novelas del inglés y el danés al español 2. El inicio de la entrevista que le hizo el periodista Serra para el diario Baleares era tal que así:

– La señora Elsa Buck de Zabala llegó a Mallorca…
– Hace añito y medio, no más…

En España inició una prolífica carrera como actriz de teatro 3 y cine, llegando a actuar en numerosas obras y, más adelante, en series de televisión. Su actividad se mantuvo activa al menos hasta los años ochenta, cuando ya era una figura reconocida del ámbito escénico, aunque con un pasado que muy pocos conocían o comprendían del todo.

Junto a su compatriota Doris Ken haciendo de turistas extranjeras en Veranenado (1963) de Alfonso Paso.

Filmografía (1960-1984)
Elsa debutó en el cine con un cortometraje que parece de estudiantes de la EOC: Habitación de alquiler (1959-1960), dirigido por Miguel Picazo. En ese corto también actuaba una muy jovencita Marisol Higueras, con la que después coincidirá un par de años después en el reparto de Nuevas amistades.

Los 60
Habitación de alquiler (Miguel Picazo, 1960). Mediometraje.
Festival (1961)
Nuevas amistades (1963)
55 dias en Pekín (Nicholas Ray, 1963)
La caída del imperio romano (Anthony Mann, 1964). Mujer cristiana quemada en la hoguera.
Cerrado por asesinato (1964)
Amador (Francisco Regueiro, 1965)
El marciano (Francisco Montolío, 1965). Cortometraje.
El arte de no casarse (1966). Hizo de sueca.
Tres perros locos, locos (Jesús Yagüe, 1966)
El caso de las dos bellezas (Jesús Franco, 1967)
Oscuros sueños de agosto (Miguel Picazo, 1967)
No somos de piedra (Manuel Summers, 1968)
Los que tocan el piano (Javier Aguirre, 1968)
Comanche blanco (José Briz Méndez, 1968)
Un sudario a la medida (José María Elorrieta, 1969)
99 mujeres (Jesús Franco, 1969)
Two Undercover angels, o Sadisterotica, o Røde læber (Jess Franco, 1969). Hizo de vendedora de moda.
Candidato para un crimen (Harald Philipp, 1969)
Esa mujer (Mario Camus, 1969)

Los 70
El mesón del gitano (Antonio Román, 1970). Una turista americana.
Las petroleras (1971)
Las amantes del diablo (1971). Clienta de un hotel.
Españolas en Paris (Roberto Bodegas, 1971)
Si estás muerto, ¿por qué bailas? (Pedro Mario Herrero, 1971)
Capitán Apache (Alexander Singer, 1971) – interpreta a una bruja
Dr. Jekyll y el Hombre Lobo (León Klimovsky, 1972)
La saga de los Dracula (León Klimovsky, 1972)
Trágica ceremonia en Villa Alexander (Riccardo Freda, 1972).
El espanto surge de la tumba, 1973.
La venganza de los zombies, 1973.
El retorno de Walpurgis (Carlos Aured, 1973) o Curse of The Devil.
Flor de Santidad, 1973.
Ella, 1973.
El padrino y sus ahijadas (Fernando Merino, 1973)
Señora Doctor, 1974.
Doctor, me gustan las mujeres, ¿es grave? 1974
El valle de las viudas (1975)

Post-franquismo
Los viajes escolares (Jaime Chávarri, 1976)
Beatriz (1976)
El tramposo (What changed Charley Farthing?, 1976)
Whisky and Ghosts, 1976.
California, 1977, spaghetti-western.
Fantasma en el Oeste (Antonio Margheriti, 1978)
The National Shotgun, 1978.
Pájaros de ciudad, thriller, 1981.
Hundra (Matt Cimber, 1983)
Supermarket (José María Sánchez Alvaro, 1983)

  1. En una entrevista para el diario Baleares [1. Serra: «Díganos vd. algo… Elsa Buck de Zabala en su intranquila tranquilidad de Mallorca». Baleares, año XVI, n.º 4.321. Palma de Mallorca, 14 de enero de 1954, pág. 3.
  2. Tradujo obras de teatro nunca publicadas como Tre for tre, de Lochers, En kvinde er overflodige, de Knud Sonderbys, o Soskende, de H. C. Branners.
  3. Trabajó junto a su compatriota Doris Ken en Veraneando (1963), de Alfonso Paso.

Natación y feminismo. Suecas en la modernidad

Santiago Vinardell. «De la vida que pasa. Nadadoras y feministas» (La Esfera, 8 marzo 1924, 4). Vinardell presenta a las campeonas nórdicas de natación como modelos de femineidad para la mujer española moderna. Equipara forma física con atractivo: «Recordemos el miedo que el agua producía a la mujer del siglo pasado».

Nuevo Mundo. Cubierta del número de 25 de agosto de 1933.

«Bajo el sol y frente al mar, este ejemplo magnífico de Venus norteña parece afirmar el «retorno a la antiguo», el triunfo -otra vez- de la curva poderosa, de la armonía carnal hecha plenitud, contra el enfermizo ideal estético de la línea recta y el ángulo que tantos sacrificios impuso a las mujeres de nuestra época».

José Francés: «Gente y cosas de hoy. La Afrodita nórdica» (Nuevo Mundo, 1,09.1933, 4-5). José Francés idealiza el cuerpo nórdico ya que lo considera superior genéticamente al hispano.

Cf. Elena Lindholm Narváez: "The valkyrie in a bikini: the Nordic woman as progressive media icon in Spain, 1891-1975". In: Communicating the North: media structures and images in the making of the Nordic region / [ed] Jonas Harvard and Peter Stadius, Farnham: Ashgate, 2013, p. 197-218.

Norah Lange y Noruega

Norah Lange (1905-1972), la musa del ultraísmo porteño, era hija del noruego Gunnar Lange y de Berta Erfjord, porteña de padre noruego y madre irlandesa, fue la cuarta de seis hijos. Llamativa por su condición de pelirroja, se destacaba por su audacia para irrumpir en ámbitos hasta entonces reservados a los varones.

45 días y 30 marineros (1933) es el relato novelado de un viaje hecho por la autora entre Buenos Aires y Oslo en 1927 en un barco de carga. Única mujer a bordo, la protagonista (Ingrid) queda presa de las tentativas de seducción excesivas de parte de los marineros noruegos, y en particular del capitán. Todos quieren acostarse con ella entre borracheras y fiestas perpetuas. Ingrid, ya desde los primeros capítulos, desconfía de ellos y los desafía constantemente, siguiendo en eso las recomendaciones de su madre en el primer capítulo. La meta del viaje, desvelada al lector al final, consiste en volver a encontrar a su hijo de ocho meses en Oslo.

Soy la única que ha pernoctado en barco de mesurada tarifa e inexistentes viáticos. Mi libro anterior rememora esa hazaña, por más que un erizado pudor me impidiera destacar que el puerto de Buenos Aires atestiguó mi partida hacia Noruega, adosada al trigo, al cemento, a las manzanas, adjunta a una sola libra esterlina en malhumorado bolsillo, una sola libra tan desprovista de carácter que se dejaba influir por la menor variación barométrica, y para la cual hasta el paso de la línea resultó inoportuno. (t. 2, 429)

Con ocasión de una de las escalas, Ingrid baila el tango Julián, y una vez de vuelta en el barco, dice al capitán:

¿Conoce el tango «Julián»? Apuesto que no sabría bailarlo. Hay que ser argentino para esto…
La petulancia de su voz lo enerva más.
– Argentino! Psh! Usted no es argentina. Su sangre es noruega…
No le deja proseguir en esa disertación sobre los glóbulos rojos. Conoce ya la escasa importancia que implica para los noruegos una carta de ciudadanía, el nacimiento, la educación, el cariño, y acaso, por encima de todo, la predilección, por inaudita que parezca. (255-256)

Narrada en tres capítulos, la fiesta nacional noruega de 17 de mayo queda totalmente vaciada de su contenido nacional, totalmente descontextualizada, como si el barco fuese un espacio neutro: es, ante todo un pretexto a una tentativa de seducción, e incluso de una tentativa de violación de parte del capitán, en el capítulo XVIII: la locura alcohólica del capitán es pues, para la instancia narradora, lo único que cuenta en la fiesta. En efecto, el capitán intentó abrir la puerta de la cabina de Ingrid con una llave, sin resultados. Esto tiene como consecuencia una carta de Ingrid, llena de reproches y retirando, para ella, su título al capitán.

Lo más destacable, en el relato de la fiesta noruega, es que Ingrid escriba al capitán. Ingrid pasa a ser, entonces, una mujer que escribe en el agua, proceso que podemos leer como una metáfora de la autora escribiendo la novela. En este sentido hay una verdadera descontextualización para recontextualizar la novela en su sentido primero, es decir el proceso de escritura, de novela iniciática no sólo para Ingrid, sino también para Lange. Después de esta carta, el capitán llora, pide disculpas a Ingrid, quien retira su carta. Pasa a ser, entonces, una mujer que escribe, y que reescribe. Esta celebración de la fiesta noruega emblematiza escritura. Al escribir, Ingrid señala por fin que el barco es un espacio de escritura, una puesta en abismo del proceso narración, que vale más que la celebración de la fiesta noruega.

La rocambolesca historia de Antonia Alcalá Ortega, la novia de Kramfors (1942-46)

Antonia delante de su "stuga" en Kramfors (Västernorrland) y en la cubierta de la revista Husmodern (32, 1942).

La historia de la española Antonia Alcalá Ortega (La Coruña, 1912) 1 y el fogonero sueco Oscar Engström llegó a la prensa sueca en la primavera de 1942, con un marcado tono romántico.

Oscar y Antonia se conocieron en Lübeck la Nochevieja de 1941. Antonia estaba allí trabajando en una pastelería y Oscar tuvo un flechazo y se la llevó escondida en la sala de máquinas de su barco hasta Lundevarv (Kramfors).

Noticia en el semanario Såningsmannen (12, 21 marzo 1942, 15).

La pareja se casó en Kramfors el 14 de mayo de 1942. Oscar fue acusado de «contrabando» de su mujer, por lo que regularizó su situación en la comisaría de Estocolmo el 6 de junio del 42 (ambos fueron multados).

SvD, 21 agosto 1942, 9.

Nöjesfältet (20 agosto 1942)
Antonia desarrolló una breve carrera como cantante de la mano de Karl Gerhard y la Tobis Orkester, en Nöjesfältet (un parque de atracciones que estaba en Djurgården). Debutó con enorme éxito (ante 12.000 personas) el 20 de agosto de 1942.

SvD, 20 agosto 1942, 13.

En abril del 43, Antonia pidió el divorcio de su marido. En otoño de 1943 Antonia estuvo cantando en el restaurante Blå Fågel (Nybroplan), y allí se prometió con el joven violinista de la Orquesta Borney Karl Erik Nilsson.

La historia de Antonia terminó abruptamente ya que fue condenada por bigamia en septiembre de 1944, al quedar probado que se había casado con un trabajador francés en agosto de 1930 (con quien tenía 4 hijos).

Antonia actuó como cantante hasta febrero de 1946 (concurso de chicas en traje de baño). Se fue definitivamente de Suecia en mayo de 1951, junto a su novio Eric Höre y su 4 hijos, para regentar un restaurante en Normandía.

  1. Conocida como «la novia de contrabando», la «kramforsbruden» o «den vackra spanjorskan från Kramfors».

Omar «Pancho» Pérez Santiago

Omar «Pancho» Pérez Santiago (Santiago de Chile, 1953) es un escritor y traductor chileno de lengua española y sueca. Llegó a Suecia como refugiado, después de haberse asilado en la embajada sueca a fines de los años 1970, a raíz de la detención de su padre y hermano por parte de la policía secreta de la dictadura de Pinochet.​ Llegó al aeropuerto de Växjö y fue recibido en Lagan.

Estudió Ciencias Políticas en Chile e historia económica en la Universidad de Lund. Fue editor de la editorial Aura Latina y miembro de la Asociación de Escritores Inmigrantes de Suecia. En Suecia se convirtió en un activo difusor activo de la cultura hispanoamericana en Escania, donde fundó la editorial Aura Latina y unió exilio y traducción.

Obras
Malmö är litet (Malmö, 1988).
Nya chilenska författare eller Nuevos cuentistas chilenos (Malmö, 1989).
Memorias eróticas de un chileno en Suecia, 1991
Trompas de falopio, tillsammans med Gabriel Caldés, 2003
Escritores de la guerra. Vigencia de una generación de narradores chilenos, 2006

50 poetas latinoamericanos en Escandinavia
Hundra dikter av hundra diktare med utländska rötter
Antología del cuento latinoamericano en Suecia

Traducciones
Tomas Tranströmer. Introducción para inquietos, traducción y notas de Omar Pérez Santiago; Cinosargo Ediciones, Arica, 2012.
La pandilla de Malmö: poesía joven de Suecia, presentación y traducción de Omar Pérez Santiago; Aura Latina, Malmö, 1990, 48 s.

Suecas buscando meridionales (verano 1957)

Se (32, 9-16 agosto 1957, 16-19). Vad har han som inte vi har? (¿Qué tiene él que nosotros no tenemos?). Reportaje de Gits Olsson con fotos de Kary H. Lasch y Anders Engman.

Sobre las chicas suecas que van los domingos a los cafés al aire libre de Kungsträdgården a buscar españoles, italianos y franceses.

Vad är det för fel på Johansson?.

Kungsträdgården vimlar av italienare, spanjorer, fransmän. Kring utlänningarna vimlar de svenska flickorna. Vid sidan om -ratad, bortglömd, snäst- står Johansson. Vad är det för fel på Johansson? Tja, hans främsta fel är kanske, att han är just Johansson, Johansson så in i Norden.

En Las suecas (Gian Luigi Polidoro, 1960) y en Il diavolo (1963), con Alberto Sordi y Polidoro, se puede ver todavía el ambiente del que habla el reportaje.

La escuela sueca (Ruta 69, 1986)

La orgía de los maniquíes. La escuela sueca (Ruta 69, nr. 24, noviembre 1986). Portada de Gianni Pinaglia.

Tres suecas en España (1965)

Elisabet Norström (22 años), Yvonne Niklasson (16 años) y Eva Marie Andersson (18 años) llegan a Barajas (lunes, 7 junio 1965) para pasar unos días en Espana, invitadas por el Ministerio de Información y Turismo tras ganar un concurso cultural del Bildjournalen (Arriba, 8 junio 1965).

La «novela gráfica para adultos» Tres suecas en España (Toray, col. Salomé no. 192, 1966, 64 páginas).

Angel Palomino: «Carta abierta a una sueca» (1974)

El escritor y emprendedor turístico Ángel Palomino (1919-2004) es autor de Carta abierta a una sueca (1974) en que dice que las «jóvenes suecas» son una rareza en las costas españolas y que el español medio considera «sueca» a cualquier turista rubia en biquini.

Clasifica a las suecas (suecas suecas, suecas inglesas, suecas francesas, suecas alemanas, e incluso suecas españolas) en 3 categorías:

1. La sueca veinteañera y cimbreada, la ‘fetén’, la muy difícil de ligar.
2. La sueca ‘madura’ en todos los sentidos de la palabra.
3. La sueca ‘desesperada’, que el autor recomienda no coger en auto-stop si se la encuentra por las carreteras del sur.

Palomino había publicado en 1971 Torremolinos Gran Hotel, libro en el que esboza el tipo de la «sueca» en la noruega Redda Gehrson.

Gregorio Marañón en sueco

Det sexuala livet. Tre essayer (Wahlström & Widstrand, 1928. 199 pp.), en traducción autorizada de R. Fridholm. La traducción de Fridholm fue muy criticada en la prensa.

Esta obra se enmarcó dentro de una colección de divulgación de temas médicos de actualidad.

En general, se vio a Marañón como un «caballero español» vestido a la moderna, pero con ideas que serían reaccionarias en la Suecia del momento, de ahí la duda sobre el interés de la traducción del libro.

Esquema de la p. 12 de la traducción sueca.

DN, 18.02.1929, 4.

Reseña de E.B.: «Spanskt, om kvinnan, moderskapet och arbetet» (DN, 24.02.1929, 38). H. Fröderström: «En spansk samhälls-reformator» (SvD, 14.02.1929, 9). John Landquist: «Sexuellt liv i nutiden» (Aftonbladet, 2.03.1929, 38). El debate sobre mujer y sexualidad estaba muy vivo en Suecia por entonces y sorprendía la aparición de un médico español (España se veía como una sociedad tradicional y muy retrasada frente a Suecia) en el mismo. Los críticos hacían comparaciones, sorprendía que Marañón decía que el trabajo femenino es aceptable si la mujer no tiene hijos (alternativa que no se entendía), también el tratamiento de mujer y deporte o la relación entre economía en matrimonio.

Don Juan. Legend och verklighet (Natur och Kultur, 1957. 132 p.)

SvD, 19.02.1958, 6.

Tidevarvet (22 junio 1929, 2).