Archivo de la categoría: Noruega

Christian Skredsvig en España (1882)

El pintor noruego Christian Skredsvig (1854-1924) se formó en la Academia de Copenhague. Estudió en París y Munich antes de asentarse en 1879 en París.

En otoño de 1881, Skredsvig cayó enfermo de malaria y también sufría una depresión. El famoso doctor sueco de la alta sociedad, Axel Munthe, intervino y persuadió a uno de los benefactores del artista para subvencionarle un viaje a España, que hizo en 1882. El propio Skredsvig cuenta:

De modo que me marché a quedarme con Josephson en Sevilla. En la estrecha callejuela de Gerona, con Madame Amalia. Una pensión corriente de estudiantes por 3 liras. Habitaciones encaladas, obscuras, más bien sombrías. Cuando pasábamos frío, teníamos que subir al comedor y calentarnos en una especie de cazuela grande de cobre llena de ceniza caliente. Josephson había empezado su boceto de los herreros y de la pequeña andaluza bailando encima de una mesa. 1

Sevilla (1882), otro,

  1. Christian Skredsvig. Dage og nætter blandt kunstnere (Gyldendalske Boghandel / Nordisk Forlag, Christiania (Oslo) y Copenhague 1909)

Sören Dietrichson en España (1882-1884)

En Bakhage I Granada (Patio trasero de Granada, 1885)

En la primavera de 1882 llegaron a Sevilla el pintor sueco Hugo Birger y su alumno noruego Sören (Severino) Dietrichson. Viajaron a Granada y tras trece horas en tren llegaron a la Fonda de Siete Suelos. Quedaron prendados de las hijas del posadero (Matilde y Paula) y decidieron permanecer en Granada. Birger casó con Matilde y Sören con Paula, en 1884.

En Artista en el bosque, Birger pintó a su alumno en Granada.

Terremoto de 1884
Los dos matrimonios estaban recién casados en Granada cuando el terremoto. Al terminar las sacudidas, se precipitan fuera, siguiendo la corriente de gente aterrorizada hacia la Vega, adonde miles de habitantes se refugiaron en busca de salvación. Birger y Matilde, Dietrichson y Paulita, y el padre de ambas, pasaron allí cinco días en un coche antes de atreverse a regresar a la fonda. Al recorrer los días siguientes la ciudad, se dieron cuenta de las devastaciones del terremoto. Manzanas enteras se habían derrumbado y por todas partes se veía gente hambrienta. Horrorizados, y al mismo tiempo curiosos, Birger y su cuñado andaban de acá para allá con sus álbumes de bocetos haciendo dibujos.

Varios de estos dibujos se hallan publicados en Fran Seinen Strand II (A la orilla del Sena II), segundo álbum que los artistas escandinavos editaron, en París, para socorrer a las víctimas del terremoto. En el frontispicio del álbum, obra de Carl Larsson, vemos a Hugo Birger sentado, hojeando una carpeta de dibujos, e inclinada sobre él a Matilde en traje español. La aportación de Birger a este álbum consiste, además de una extensa y viva descripción del terremoto, en ilustraciones, dibujos de tipos populares, viñetas y adornos. También se inserta un dibujo de Dietrichson.

Después del terremoto (Granada, 1884, dibujo)

Al morir tempranamente su maestro, Dietrichson se hizo cargo de la viuda en Oslo.

Carlos María Ocantos en Dinamarca (1910-1918)

Carlos María Bernardino del Carmen Ocantos y Ziegler (Buenos Aires, 1860-Aravaca, 1949) llegó a Copenhague el 12 de abril de 1910 como “encargado de negocios” de Argentina ante los reinos de Dinamarca y Noruega. Al llegar, se alojó en el Hôtel d’Angleterre.

Venía de Madrid y al poco se asentó en Toldbodvejen 7 (y en enero de 1911 se mudó a su dirección definitiva, en Frederiksgade 15). Venía con su hermana María Luisa y con un joven valenciano que le hacía de secretario, de nombre Bernardo Costa Millet (Gandía, 1887-), que fue su pareja desde los años de Madrid hasta su muerte 1.

Costa Millet había sido carnicero (talla regular, moreno, cara redonda, pelo negro) en Gandía y en 1907 había sido juzgado por estafa. Ocantos y Costa Millet la liaron parda también en Copenhague.

La colonia argentina en Dinamarca estaba formada por diez personas, entre los que estaba Andreas Henningsen (1871-), que se había casado en 1897 en Buenos Aires con una argentina de Salta, familiar de Ocantos, Juana Fani Ziegner Uriburu. Henningsen pasó a ejercer de cónsul adjunto y lo sustituía en las ausencias,

En febrero de 1911 ya montó un lío diplomático porque su hermana de Ocantos (a la que la prensa danesa llamaba Donna Ocantos) no había sido invitada a un baile en la Corte. Entre mediados de marzo y agosto de 1911 estuvo fuera de Dinamarca, en Argentina y en España. Volvió a su puesto a principios de septiembre de 1911. En noviembre de 1911, Ocantos viaja a París al socaire de la publicación de su obra El peligro (febrero 1911), y tres años más tarde publicará Riquez, memorias de un viejo verde (1914).

Desde el 1 de enero de 1912 ostenta el cargo de Ministro Plenipotenciario argentino. En 1914 estuvo de viaje en Kristiania, Jutlandia, etc.

Fru Jenny. 6 novelas danesas (París, 1915)
Fru Jenny: seis novelas danesas (París, Casa Editorial Hispano-Americana, Biblioteca de Clásicos Americanos, 1915, 232 pp.) 2. Cubierta de Barlangue sobre un cuadro de Fritz Kraul.

Las 6 novelas danesas son “Fru Jenny”, “Til Leje” (Se alquila), “Det Tabte Paradis” (El paraíso perdido), “Dame Café” (Café para señoras), “Farvel” (Adiós) y “Spogelset Fra Helsingor” (El fantasma de Helsinger).

En su entrevista con Segundo B. Gauna en El Hogar, 5; fecha desconocida) dice:

Cuando llegué a Dinamarca (…) me sentí profundamente impresionado por aquellas almas singulares (…). Al conocerlos mejor, decidí escribir algunas novelas de ambiente danés.

La prensa danesa se hace eco de la obra en español en junio de 1915. Por ejemplo, cf. P.A. Rosenberg: “Seks Noveller om Danmark. Den argentinske Gesandt i Kobenhavn” (Kobenhavn, 3.06.1915, 4) o Carl Bratli: “Dansk Liv paa Spansk” (Berlingske Politiske og Avertissementstide, 17.06.1915, 2).

Fru Jenny. Seks danske Noveller (Copenhague, 1917)
Fru Jenny. Seks danske Noveller (Copenhague, Lybecker, marzo 1917. 220 pp.).

La primera edición de Fru Genny (sic) se hizo en español, en París. Rápidamente se conoció la novedad en Copenhague y se tradujo el libro al danés, haciendo constar el prologuista que, desde Cervantes, era yo el primer latino que escribía sobre cosas y costumbres de Dinamarca… Más o menos en 1917 visité al Rey Christian X, espíritu culto como pocos, y le obsequié con un ejemplar de mis novelas danesas

La traducción danesa es obra de Emil Tuxen (1846-1937) con prólogo de Carl Bratli.

Cf. P. A. Rosenberg, en Kobenhavn (16.03.1917, 2). Hubo otras notas laudatorias en otros diarios y una acerba crítica de A.K.S. en el Hovedstaden, que motivo una demanda de Ocantos.

7.02.1917.

La denuncia de Henningsen (1917)
La actuación de Ocantos como Ministro en Dinamarca estuvo marcada por intrigas y escándalos que precipitaron su retiro de la diplomacia. Estas intrigas tuvieron como instigador principal al cónsul adjunto Andreas Henningsen, uno de sus más allegados colaboradores. El 24 de enero 1916, alertado de que Henningsen trabajaba al servicio de la Inteligencia Militar Danesa, Ocantos solicitó a Buenos Aires el relevo del espía a lo que recibe respuesta satisfactoria. El 12 de mayo de 1916 se deshace de él y, a partir de ese momento, su adjunto inicia una operación destinada a destruir a su ex jefe.

El 4 de enero de 1917 (¡casi un año más tarde!) Henningsen eleva un informe denunciando a Ocantos por homosexual y arribista y señalando a Bernardo Costa Millet como su pareja. Fundamenta su solicitud de destitución de Ocantos en función de tres argumentos:

Uno: su vida privada; dos: su carácter pendenciero; tres: su hermana.

Las acusaciones son recíprocas y se complican. Henningsen redobla la apuesta y acusa a Ocantos de provocar la ira danesa con Fru Jenny, novela que juzga nefasta, y destaca que María Luisa, hermana del embajador, es “una mujer ignorante y mala”. Según Haningsen, Ocantos había llegado a Dinamarca en mayo de 1909 (en realidad llegó en abril de 1910) en compañía de su hermana María Luisa y de su “secretario privado”, un “gallego” (argetinismo) de nombre Costa Millet. La referencia a “su vida privada” alude a la naturaleza de la relación entre Ocantos y Costa Millet, que Henningsen juzga inapropiada a un dignatario infiriendo que ambos vivían entregados al pecado en parques y pensiones de la capital danesa.

Lo relativo a “su carácter pendenciero” tiene que ver directamente con ciertos roces producidos a partir de la publicación de las novelas danesas, lo que que generó algunas críticas en un periódico local (al menos), donde se acusa al autor de “un completo cínico”. El artículo, cuya copia fue remitida a Cancillería por Haningsen, juzgaba inaceptable que un extranjero escribiese sobre las costumbres de los súbditos daneses 3. Vale la pena señalar que no se trata de sutilezas o chismes. Las ofensas de Henningsen son graves y constan en expediente:

Pregunten en Christianía, donde el señor Ocantos y su secretario gallego tenían dormitorio juntos durante su permanencia allí. Pregunten a los diplomáticos en Copenhague sobre el representante argentino, al ministro de España ó al doctor Brockdorf Ranzan de Alemania ó al ministro yanqui Dr. Egaen porqué S.M. el Rey no asiste más a las fiestas en las legaciones y les darán la contestación que es a causa del ministro argentino y su hermana y del secretario privado.

Para Henningsen, Ocantos no sólo era un mal escritor sino un artista de poca monta:

“Puede ser que (sus novelas) no sean muy famosas, pero sus cuadros son horribles y naturalmente con la modestia que lo caracteriza él se cree un gran pintor”.

Henningsen escribe con errores de ortografía; hay algo que Henningsen no confiesa y que probablemente nunca sabremos. Su actitud es la de un despechado, la de un resentido. Ignora o prefiere ignorar que Ocantos goza de merecido prestigio: Benito Pérez Galdós, entre otros, fue instrumental en su designación como miembro de la Real Academia Española. Y no conforme con denigrar la letra y la paleta de Ocantos, Henningsen afirma, en su carta, que la relación íntima con el “secretario privado” constituye un bochorno para la joven nación argentina, y que su hermana es una “pobre infeliz sin educación, de malas maneras, fea y sonsa”, lo que a juzgar por la cuna de los Ocantos y testimonios familiares, no deja de ser una infamia tan vergonzosa como la que descalifica su prosa y devoción por la pintura.

Para Costa Millet, el secretario privado, Henningsen reserva el término “gallego” a modo peyorativo 4

Durante los siguientes seis meses Ocantos resiste en su domicilio de Frederiksgade temiendo un atentado y espantado ante la posibilidad de la divulgación de lo que serían chismes infundados. En los primeros días de enero de 1917, Ocantos recibe la noticia de la muerte de su hermano menor Manuel en París.

El mandato de Ocantos como Embajador expira en julio de 1918, pero permanecerá en Copenhague hasta octubre (en agosto va a Christiania para despedirse del rey Hakon de Noruega), en que se traslada a España. Deja Copenhague el 6 de octubre de 1918 en tren hacia Berlin. Se instala en Aravaca, suburbio madrileño donde construye una casa de muy buen gusto en la que vivirá el resto de sus días en compañía de su hermana y con su amante Costa Millet que en 1917 estableció un servicio de automóvil entre Pozuelo y Madrid.

En 1921 la prensa danesa informa de que el doctor Poul Nordentoft ha estado detenido acusado de haber matado a su esposa y en la cárcel se ha dedicado a traducir tres novelas de Ocantos.

Carlos María Ocantos murió en Aravaca el 30 de agosto de 1949. Sus restos fueron sepultados, junto a los de su hermana María Luisa, en el cementerio de San Justo, en Madrid. Un año más tarde y a solicitud de la familia Ocantos, ambos cuerpos fueron repatriados y desde entonces, el novelista vino a sumarse a muchos de los secretos del cementerio de la Recoleta.

  1. La hermana de Costa Millet, Luisa, se casó con el danés Henrik Nielsen (m. 13.10.1919 en Copenhague).
  2. La segunda edición en español del libro (Madrid, 1923) incluye el prólogo de Carl Bratli a la traducción danesa y unas notas laudatorias de P. A. Rosenberg, Censor del Reino de Dinamarca, que le sirven a Ocantos como descargo por algunos ataques que había sufrido.
  3. Entre tanto, en la Argentina, los nacionalistas consideraban las novelas de Ocantos demasiado españolas para el gusto local. Los nacionalismos se parecen.
  4. Haciendo honor a la condición recalcitrante del medio pelo argentino tan finamente retratado por el autor en sus novelas: Henningsen bien pudo haber habitado en las páginas de El candidato (1893), La Ginesa (1894) o Don Perfecto (1902).

Jordi Tell i Novellas (1907-1991)

Jordi Tell i Novellas (Barcelona, 1907-Fredrikstad, Noruega, 1991) fue un arquitecto y activista republicano que vivió en Noruega. Fue candidato a las elecciones al Parlamento catalán de 1934. Su apoyo a la rebelión conocida como los Fets d’Octubre le supuso el exilio. Se instaló en Berlín donde amplió estudios y trabajó con el arquitecto alemán Hans Poelzing. En esta ciudad, con el imparable ascenso del nazismo de fondo, es sorprendido por el golpe de Estado del general Franco contra la República.

Guerra Civil (1936-1938)
Tras ser detenido por la Gestapo en Alemania por su apoyo a la República Española 1, fue encarcelado en marzo del 37 durante 15 meses en La Coruña. Al salir de prisión se reencuentra con su compañero de estudios, el gallego José Caridad Mateo, quien le ofrece la posibilidad de trabajar en su despacho. En el verano de 1938 construyó en Oleiros la Casa Cervigón, una de las obras de arquitectura racionalista más significativas de Galicia. Poco después ambos se ven obligados a alistarse en el ejército franquista, del que desertan.

La mañana del 20 de octubre de 1938, junto a Rogelio Caridad Mateo, hermano de José, y con la ayuda de cuatro marineros, abandona España a bordo de un pesquero y desembarca en el puerto de Brest (Francia). Los dos fugados vuelven a entrar en la España republicana por la frontera catalana y, una vez llegados a Barcelona, ​​Tell i Novellas es nombrado encargado de negocios en la embajada de España en Oslo.

Oslo (1938-1940)
En la capital noruega, en estos últimos meses de la guerra, trabaja en la organización de la ayuda humanitaria a la República y en tareas de espionaje militar informando al Gobierno republicano de la ayuda militar que Hitler envía a Franco. En estas misiones colabora un joven alemán refugiado en Oslo con el que Tell ha trabado amistad: Herbert Ernst Karl Frahm, un militante socialista prófugo de los nazis que por aquel entonces ya era conocido en los círculos clandestinos con el nombre que le daría fama como uno de los estadistas clave de su país: Willy Brandt.

Noruega reconoce el gobierno de Franco el 1 de mayo de 1939 y, por tanto, se desmantela la representación diplomática que Jordi Tell ejercía en Noruega. Pese a ello, decide quedarse en Oslo y buscar trabajo; la mejor opción para alguien comprometido con la República y declarado rebelde por el general Franco tras la fuga protagonizada por los hermanos Caridad Mateo. Sin abandonar el Spania-Komite y ayudando así a los republicanos desplazados, retoma su carrera como arquitecto: se incorpora a la Asociación Noruega de Arquitectos (MNLA) y empieza a trabajar como asistente en el despacho del arquitecto noruego Hjalmar Severin Bakstad.

México (1941-1946)
Esta tranquila vida de arquitecto en Oslo se ve interrumpida el 9 de abril de 1940 cuando Noruega es ocupada por Hitler y Jordi Tell es arrestado de nuevo. Unos meses más tarde, se escapa de la prisión de Oslo y se refugia en Suecia. Desde allí continuó su fuga hacia la URSS, Japón y Estados Unidos, hasta llegar a México el 16 de junio de 1941.

Noruega (1946-1991)
En 1946, al finalizar la Segunda Guerra Mundial, el gobierno de la República Española en el exilio se reorganiza y le nombra representante ante los países nórdicos y regresa a Noruega. En 1948 actúa como delegado oficial del Gobierno de la República en la reunión de la ONU en París, donde se impide la entrada de la España franquista en el organismo internacional 2. El sueño de la restauración de la democracia se desvanece y, de paso, desaparecen las posibilidades del exilio y de un retorno a corto plazo. Jordi Tell, derrotado en su lucha por frenar el franquismo en el ámbito internacional, canaliza su desencanto a través de un cambio personal radical. Abandona los deberes diplomáticos, la familia y la seguridad económica de la ciudad de Sarpsborg donde vive, y se retira a un pequeño islote (Hvaler) en el estrecho de Skagerak, en el sur de Noruega, donde vivirá sin luz eléctrica, practicando una vida naturista.

L’arquitecte Jordi Tell Novelles (Barcelona, 1907-Fredrikstadt, Noruega, 1991), a l’interior de la casa que es va construir a l’illa de Borholmen, cap a 1957. Publicada al llibre “Tell. El llop solitari de l’exili català”, de Gemma Domènech i Casadevall.
Foto: ARXIU FAMÍLIA TELL, NORUEGA

En 1961 regresó al continente y a una vida más convencional. Instalado en Dilling, trabaja en el despacho del arquitecto provincial de Østfold. A principios de la década de 1970 volvió a la política activa y presidió la agrupación del condado de Østfold del Sosialistisk Folkeparti, una escisión del Partido Socialista Noruego. Todo ello, con la mirada puesta en Cataluña: está suscrito a la prensa catalana y mantiene una intensa correspondencia con, entre otros, Manuel Serra i Moret, Josep Pallach o Josep Tarradellas, destacados dirigentes políticos en el exilio. Desde su jubilación en 1974, alterna su residencia entre Cataluña y Noruega, y sigue de cerca, y de primera mano, con frecuente correspondencia, el regreso del presidente Tarradellas del exilio y la recuperación de las instituciones del autogobierno catalán.

Murió el 24 de octubre de 1991 en Fredrikstad.

  1. Junto al periodista y agregado de la embajada de España en Berlín, Eugeni Xammar, frenan el intento sedicioso de someter la embajada de la República al fascismo español y provocan el cambio de embajador.
  2. Dos años después, España es aceptada.

Norah Lange y Noruega

Norah Lange (1905-1972), la musa del ultraísmo porteño, era hija del noruego Gunnar Lange y de Berta Erfjord, porteña de padre noruego y madre irlandesa, fue la cuarta de seis hijos. Llamativa por su condición de pelirroja, se destacaba por su audacia para irrumpir en ámbitos hasta entonces reservados a los varones.

45 días y 30 marineros (1933) es el relato novelado de un viaje hecho por la autora entre Buenos Aires y Oslo en 1927 en un barco de carga. Única mujer a bordo, la protagonista (Ingrid) queda presa de las tentativas de seducción excesivas de parte de los marineros noruegos, y en particular del capitán. Todos quieren acostarse con ella entre borracheras y fiestas perpetuas. Ingrid, ya desde los primeros capítulos, desconfía de ellos y los desafía constantemente, siguiendo en eso las recomendaciones de su madre en el primer capítulo. La meta del viaje, desvelada al lector al final, consiste en volver a encontrar a su hijo de ocho meses en Oslo.

Soy la única que ha pernoctado en barco de mesurada tarifa e inexistentes viáticos. Mi libro anterior rememora esa hazaña, por más que un erizado pudor me impidiera destacar que el puerto de Buenos Aires atestiguó mi partida hacia Noruega, adosada al trigo, al cemento, a las manzanas, adjunta a una sola libra esterlina en malhumorado bolsillo, una sola libra tan desprovista de carácter que se dejaba influir por la menor variación barométrica, y para la cual hasta el paso de la línea resultó inoportuno. (t. 2, 429)

Con ocasión de una de las escalas, Ingrid baila el tango Julián, y una vez de vuelta en el barco, dice al capitán:

¿Conoce el tango “Julián”? Apuesto que no sabría bailarlo. Hay que ser argentino para esto…
La petulancia de su voz lo enerva más.
– Argentino! Psh! Usted no es argentina. Su sangre es noruega…
No le deja proseguir en esa disertación sobre los glóbulos rojos. Conoce ya la escasa importancia que implica para los noruegos una carta de ciudadanía, el nacimiento, la educación, el cariño, y acaso, por encima de todo, la predilección, por inaudita que parezca. (255-256)

Narrada en tres capítulos, la fiesta nacional noruega de 17 de mayo queda totalmente vaciada de su contenido nacional, totalmente descontextualizada, como si el barco fuese un espacio neutro: es, ante todo un pretexto a una tentativa de seducción, e incluso de una tentativa de violación de parte del capitán, en el capítulo XVIII: la locura alcohólica del capitán es pues, para la instancia narradora, lo único que cuenta en la fiesta. En efecto, el capitán intentó abrir la puerta de la cabina de Ingrid con una llave, sin resultados. Esto tiene como consecuencia una carta de Ingrid, llena de reproches y retirando, para ella, su título al capitán.

Lo más destacable, en el relato de la fiesta noruega, es que Ingrid escriba al capitán. Ingrid pasa a ser, entonces, una mujer que escribe en el agua, proceso que podemos leer como una metáfora de la autora escribiendo la novela. En este sentido hay una verdadera descontextualización para recontextualizar la novela en su sentido primero, es decir el proceso de escritura, de novela iniciática no sólo para Ingrid, sino también para Lange. Después de esta carta, el capitán llora, pide disculpas a Ingrid, quien retira su carta. Pasa a ser, entonces, una mujer que escribe, y que reescribe. Esta celebración de la fiesta noruega emblematiza escritura. Al escribir, Ingrid señala por fin que el barco es un espacio de escritura, una puesta en abismo del proceso narración, que vale más que la celebración de la fiesta noruega.

El asesinato de Anni Nielsen Iranzo (1974)

El 24 de abril de 1974, la danesa Anni Nielsen Iranzo (Vejle, 1943-Oslo, 1974) fue brutalmente asesinada en su villa de Dagaliveien 25, en Holmenkollen (Oslo). Había sido golpeada y estrangulada con una cuerda estando embarazada de dos meses.

En un principio, la brutalidad del acto hizo que la policía enfocara la investigación únicamente en sospechosos masculinos. El primero de la lista fue Enrique Iranzo, marido de Anni y diplomático español; y consideraron también a algunos intrusos, e incluso a personas que podían tener motivos políticos pero el único testigo del asesinato contó una historia que dio un giro a la investigación.

María Iranzo Nielsen, la hija de cuatro años de Anni, dijo que vio a una mujer sentada en las piernas de su madre. La investigación de su testimonio llevó a la policía hasta una rica mujer de Menphis (EEUU), Minna Treadwell Thompson, que estaba teniendo una aventura con el marido de Anni. Minna estaba en Oslo en el momento del asesinato, pero se mantuvo a salvo en su hogar en EE.UU. cuando la policía envió una orden internacional para su arresto. Hasta el día de hoy, la policía noruega no ha podido extraditar a Minna.

Enrique había entablado una relación con la norteamericana Minna Thompson mientras ella estudiaba en el extranjero. Ambos se sentían atraídos intelectualmente y compartían libros, pues Enrique la consideraba culta. Ambos se separaron al finalizar sus estudios: Enrique regresó a Madrid y Minna regresó a su casa en Memphis. Los dos continuaron compartiendo cartas y Minna seguía estando profundamente enamorada de Enrique.

Anni era alta, rubia y hermosa. Tenía un marido guapo y diplomático de altos vuelos, y una hija de cuatro años, María Luisa. Anni se había formado para maestra de jardín de infancia y era una persona agradable, honesta y dedicada a su hija. Para los extraños, eran una familia perfectamente feliz. En el jardín se jugaba al ping-pong, se quemaba incienso y la pareja practicaba yoga. Era el sueño liberal moderno. Pero no duraría.

Anni conoció a Enrique en su España natal, donde había estado viajando después de completar su formación docente. Los dos iniciaron un romance y muchos dijeron que fue amor a primera vista. Originario de Madrid y de buena familia, Enrique era tremendamente inteligente y tenía buenos contactos, siendo su padre amigo de Franco. Se formó como abogado, pero quería entrar en el servicio diplomático, pero al principio no logró entrar en la escuela diplomática. Durante este tiempo, Anni quedó embarazada de María, y Enrique inicialmente no estaba contento con el embarazo, por lo que su comportamiento fue…

Sin embargo, después de conocer a su hija, María, el corazón de Enrique estaba en otra parte. Pronto la reconoció legalmente como su hija y viajaba regularmente a la casa de Anni en Vejle, Dinamarca, para estar con ambas, ya que planeaban casarse. Con el tiempo entró en el ámbito diplomático…

En 2019 se hizo una serie documental sobre este crimen:
The Oslo killing (6 episodios)
Drapet i Holmenkollen

Germán Baraisar

Germán Baraisar era cónsul de España en Kristianía en 1922. Ayudó a M. Gronvold con su manual de español de 1923.

Josep Pla y Escandinavia

La relación de Josep Pla con Escandinavia es importante. Tiene relevancia su relación con la nórdica nacida en Barcelona Adi Enberg (1901-1989), hija del noruego Halfdan Enberg (-Barcelona, 1946), cónsul de Dinamarca en Barcelona, y la sueca Olga Wretman.

Se conocieron en París en febrero del 1924. Parece que formalizaron su relación sentimental en la Navidad de 1926, en Londres, aunque nunca ha aparecido ningún documento sobre este matrimonio de facto.

Josep Pla hizo su primer viaje en el verano de 1926, por Noruega y Suecia (septiembre 1926, de Trondheim a Upsala, en La Publicitat).

Consular la web

Bibliografía
Josep Pla: Cartes de lluny. Viatges. Fantasies. Ciutats. Barcelona, ATENES A.G., Col.lecció de Contes i Novel.les de La Nova Revista 1. Retrat de l´autor per R. Capmany.

Ilse W. de Rivera: Kampen om Spania (1936)

Kampen om Spania (Oslo, Tiden Norsk Forlag, 1936, 96 pp. Trad. de Finn Moe) es la primera aparición de las notas que la activista comunista alemana Ilse Wolff-Hirsch de Rivera (Postdam, 1905-1954) escribió a resultas del estallido de la Guerra Civil española.

Periodista desde 1929, como corresponsal del Arbeiter Zeitung de Viena, Het Volk de Amsterdam, y de varios periódicos de Suecia, Noruega, Finlandia y Checoslovaquia.

II República (1933-1936)
Huyendo del nazismo, casó en Huelva el 20 de octubre de 1933 con José María de Rivera Romero (n. Valverde del Camino) con la intención de obtener la nacionalidad española y abandonar la alemana. Su marido tenía 80 años y recibió 300 pesetas y un traje por casarse con Ilse. Ilse W. de Rivera se afincó en Madrid (Goya, 88) como ciudadana española.

Fue detenida el 7 de octubre de 1934 a las 17:30 en la Dirección General de Seguridad, debido a su actividad periodística comunista (“al ir en busca de mi carné de periodista que había perdido”, dice ella). Pasó 10 días en los calabozos de la DGS, y luego estuvo en las cárceles de mujeres de Madrid y Barcelona, sin prestar declaración alguna, sin inculpación, sin conocer el motivo de su encarcelamiento, hasta el 19 de noviembre del 34.

El 19 de noviembre de 1934 un agente de la Delegación de extranjeros en Barcelona la comunicó verbalmente que debía salir hacia la frontera francesa, acompañada por un agente de policía y que tenía que abonarse ella misma los gastos del viaje, cosa que tuvo que hacer esa misma noche, “a pesar de mi protesta elevada, por escrito, anteriormente a la Dirección General de Seguridad”.

Mientras tanto, la policía de Madrid se había incautado de los documentos acreditativos de su estado civil, en un registro efectuado en su domicilio de Goya, 88, piso 3o., documentos que no fueron devueltos, como tampoco el carné de periodista.

Estuvo varios meses en París, sin pasaporte, que le denegaba el Consulado. El 4 de marzo de 1935 firmó en París una protesta por su situación dirigida al Tribunal de Garantías Constitucionales.

Una vez vuelta a España fue redactora de Mundo Obrero.

Guerra Civil (1936-1939)
Ilse Wolff de Rivera en el frente de Córdoba, como corresponsal de Mundo Obrero.

Fue directora de la Estación de radio de la UGT en el Edificio Telefónica de Madrid (donde la conoce Arturo Barea) y empleada del diario de la UGT Claridad. Trabajó como intérprete para delegaciones extranjeras (por ejemplo, los parlamentarios belgas en el frente de Madrid) y en el Segundo Congreso de Escritores en España (1937). Huyó a Francia.

“Andalusisches Dorf”. Deutsche Zentral-Zeitung, 21.09.1936 o 37, p. 2.
“Gonzalez Pena über den Streit mit Largo Caballero”. Pariser Tageszeitung, 31.12.1937, p. 10.

Federico García Sanchiz en Estocolmo (1959)

Federico García Sanchiz (1886-1964) ya había estado un par de veces en Noruega (de un total de 3).

Con motivo de los festejos del Día de la Raza de 1959 fue invitado a Suecia. Dio un par de conferencias o “charlas”, en Upsala y Estocolmo. En una nota de prensa se lo califica de extraño español (märklig).

El 13 de octubre de 1959 participó en el tradicional Columbusbakett (80 asistentes) en la sala de los espejos del Grand hotell de Estocolmo 1, que organizaba la Svensk-Spanska Sällskapet, con una “charla” titulada “En resa i fantasien till det Amerika dar man talar spanska och portugisiska”.

El 14 de octubre de 1959 dio una de sus “charlas” en el Nationalmuseum de Estocolmo sobre la mujer española en el arte, del siglo XV al Romanticismo.

SvD, 13.10.1959, 10.

En agosto de 1960 estaba en el Monte Umbe en su escala en Estocolmo.

  1. Allí estaban el portavoz Sam Simpler, el embajador español Ernesto de Zulueta, el ministro ecuatoriano Barriga, el colombiano Mora-Londoño, el ex-embajador en España Winther, etc.