NODO (1979)

NODO 1916 (19 de noviembre de 1979) sobre la nueva Oficina de Turismo de Estocolmo.

Se destaca el estrechamiento de lazos entre ambos países tras la visita de Don Juan Carlos y Doña Sofía a Estocolmo.

«Spanskt» (1915) de Yngve Berg

Spanskt (Estocolmo, Bonniers, 1915, 131 pp.) es un libro fundamental del artista sueco Yngve Berg.

Berg estudió en la Escuela de Dibujo y Pintura del Museo de Gotemburgo entre 1906 y 1907, vivió en París entre 1908 y 1913 y viajó por España en 1910 y 1913. Se dio a conocer principalmente como caricaturista.

Carl Wilhelmson (1866-1928) en España

Carl Wilhelmson (Fiskebäckskil, 1866-Gotemburgo, 1928) viajó a España en el verano de 1910, se alojó y pintó en Triana. Tres años después, regresó a España y se estableció en Ronda.

Sus viajes a España fueron fundamentales para su obra artística y el desarrollo de su paleta cromática.

Adolf Ulrik Wertmüller (1751-1811)

Adolf U. Wertmüller (Estocolmo, 1751-Wilmington, Estados Unidos, 1811). Con veinte años ingresó en la Academia de Pintura de Estocolmo y un año después marchó becado a París, donde aprendió el estilo francés de Joseph-Marie Vien, artista con el que viajó a Roma en 1775 para terminar su formación. Cuatro años después se instaló en Lyon y, gracias a su compatriota Cogell, consiguió encargos de las personalida­des más relevantes de la ciudad. En 1781 fue admitido como académico en París y expuso sus obras en el Salón oficial; desde entonces, conseguida la fama, se convirtió en retra­tista de la reina María Antonieta.

A causa de las tensiones sociales que se vivían en la capital francesa durante los meses previos a la Revolución de 1789, decidió trasladarse a Burdeos, donde continuó su actividad como retratista, pero ante la oferta del conde de Rechteren-Almelvo, embajador de Holanda en Madrid, de pintar a los reyes de Espa­ña, viajó a la corte madrileña en 1790.

España (1790-94) 1
Aunque ­durante los cuatro años que vivió en España nunca llegó a retra­tar a sus soberanos, recibió numerosos encargos de la aristocracia y la alta burguesía, trabajando entre la capital y Cádiz. En el Museo de Cádiz se conserva un interesante retrato de grupo del almirante Juan de Mendoza, esposa, cuñada, hijas, sobrina y el del cónsul de Francia Luis Rivaupie.

El Museo del Prado posee una pareja de retratos de su mano (1790), el del embajador de los Países Bajos en España, conde Jacobo de Rechteren-Almelvo, y el de su esposa, doña Inés María Aguirre y Yoldi, adquiridos por la Junta del Tesoro Artístico en 1932. Wertmüller realizó estos retratos de medio cuerpo nada más llegar a Madrid, a modo de carta de presentación de su estilo academicista, propio del neoclasicismo imperante, y su técnica impecable, abundante en detalles, que, sin duda, le posibilitó otros encargos.

En 1794 se embarcó para Estados Unidos, y se convirtió en uno de los mejores artífices del joven país. Sin embargo, una enfermedad en la vista le obligó a retirarse de la pintura.

  1. Baticle, Jeannine, «Wertmüller et l’Espagne, fragments de `diario’ inédits», Hommage à E. Orozco Díaz, Granada, 1979.

Arte español (Nationalmuseum, septiembre 1928)

Con ocasión de la visita de Alfonso XIII a Estocolmo (se clausuró el domingo 30.09.1928) se abrió brevemente una exposición de arte español en el Museo Nacional. Solo se podía visitar los sábados de 11 a 12 de la mañana.

Las obras venían de las colecciones privadas suecas: la del cónsul Karl Bergsten, que prestó La huida a Egipto de Murillo (adquirida por el Nationalmuseum en 1943), la del ingeniero Herman Rasch, que prestó un retrato de la reina María Ana de Velázquez, la del doctor K. Widlund, que prestó retratos de Goya (el del duque de Osuna), la de Rolf de Maré, que fue el gran donante, etc.

En la promoción de la muestra participó activamente el crítico de arte Karl Asplund (1890-1978) con un texto sobre España en en el arte sueco (SvD, 14.09.1928, 9-10). Asplund hace un recorrido desde Adolf U. Wertmüller (1749-1811) 1 hasta Gösta Sandels (1887-1919), pasando por el acuarelista E. Lundgren, el viaje «turístico» de Josephson y Zorn, Hugo Birger, Ivan Agueli, Carl Wilhelmson, Yngve Berg (y su libro Spanskt), la obra taurina de Isaac Grünewald, y los falangistas Otto Sköld y Arvid Fougstedt.

Asplund publicó también una reseña de la muestra (SvD, 16.09.1928, 21). Ponía la atención en la Adoración de los pastores de Ribera, que se exponía por primera vez, procedente de la colección de Oscar Falkman (1877-1961). El Greco ocupaba mucho espacio, un Santiago peregrino o el San Francisco de Asís de la colección de Josef Sachs.

Sin embargo, Asplund echaba de menos los dos tesoros medievales que estaban en manos suecas: un cuadro de gran formato propiedad de Emil Christensen, y un detalle de retablo (atribuido al mallorquín Pere Dinart, s. XV) de la colección Bondesca (Eriksberg).

  1. Destaca el estudio de Axel Gauffin y sus retratos.

Carl Otto Wretman (1866-1910)

El empresario sueco Carl Otto Wretman (Barcelona, 1 noviembre 1866-15 enero 1910) fundó en noviembre de 1890 en Barcelona la empresa Berggren & Wretman, dedicada a la compraventa de bebidas alcohólicas, carbón maquinaria, hierro y madera. Aftonbladet (8.04.1892, 4).

Al mismo tiempo, se prometió con la sueca Elin Charlotta Bayard, con la que se casó en Barcelona el 8 de julio de 1892. Murió muy joven.

Hay que preguntarse por la relación de C. Otto Wretman con Sven Wretman (que casa con Asunción Vellvé en 1908), padre de Enrique Wretman (n. 1912).

Canarios en Suecia (1988)

Canarios en Suecia (CNC, Kanarieöarnas föreningen) fue una asociación radicada en Gotemburgo. Durante un tiempo promovió la independencia de Canarias y apoyó a Antonio Cubillo.

Canarios en Suecia, Año 3, nr. 3, 1988.

Portada dedicada al independentista Antonio Cubillo. Director: Martín Domínguez. Redactores: Juan Hernández, José Luis Navarro y Miguel Moreno.

Natación y feminismo. Suecas en la modernidad

Santiago Vinardell. «De la vida que pasa. Nadadoras y feministas» (La Esfera, 8 marzo 1924, 4). Vinardell presenta a las campeonas nórdicas de natación como modelos de femineidad para la mujer española moderna. Equipara forma física con atractivo: «Recordemos el miedo que el agua producía a la mujer del siglo pasado».

Nuevo Mundo. Cubierta del número de 25 de agosto de 1933.

«Bajo el sol y frente al mar, este ejemplo magnífico de Venus norteña parece afirmar el «retorno a la antiguo», el triunfo -otra vez- de la curva poderosa, de la armonía carnal hecha plenitud, contra el enfermizo ideal estético de la línea recta y el ángulo que tantos sacrificios impuso a las mujeres de nuestra época».

José Francés: «Gente y cosas de hoy. La Afrodita nórdica» (Nuevo Mundo, 1,09.1933, 4-5). José Francés idealiza el cuerpo nórdico ya que lo considera superior genéticamente al hispano.

Cf. Elena Lindholm Narváez: "The valkyrie in a bikini: the Nordic woman as progressive media icon in Spain, 1891-1975". In: Communicating the North: media structures and images in the making of the Nordic region / [ed] Jonas Harvard and Peter Stadius, Farnham: Ashgate, 2013, p. 197-218.