El barón, militar, parlamentario y escritor Robert von Kraemer (Estocolmo, 1825-1903) es uno de los primeros viajeros suecos por España, en 1851 y 1856.
Publica Två resor i Spanien (1860). Había publicado sobre sus viajes por Italia en 1853.
El barón, militar, parlamentario y escritor Robert von Kraemer (Estocolmo, 1825-1903) es uno de los primeros viajeros suecos por España, en 1851 y 1856.
Publica Två resor i Spanien (1860). Había publicado sobre sus viajes por Italia en 1853.
El comunista danés Martin Andersen Nexø (Copenhague, 1869-Dresde, 1954) estuvo en España en 1894-1896 y 1902-1903.
Sus impresiones las recogió en Soldagar. En skildringar fran Spanien (Días de sol. Malmö, 1925).
En 1863 llegó a Madrid Adolf von Becker (Helsinki, 1831-1909), pintor de origen alemán y el adelantado de los viajeros finlandeses en España. Había estudiado en París con Gustave Courbet, que ejerció una influencia decisiva en su interés por el Barroco español.
Becker pasó en Madrid el verano de 1863 (4 meses) en viaje de estudios. Hizo copias de Ribera, Velázquez y Tiziano.
Entre sus obras de inspiración española destacan Mala conciencia (1864), Española (1873) Plaza de Oriente (1873) y Una banderilla (1879).
Cf. Marie-Sofie Lundström: «Adolf von Becker och Spanien- Adolf von Becker ja Espanja» (2002, 34-53). En Adolf von Becker – Pariisin tien viitoittaja = Adolf von Becker – Vägen till Paris, libro apoyo a la exposición de Adolf von Becker en Galería Cygnaei (Helsinki), Museo de Ostrobotnia, Vaasa y Museo de Arte de Turku, 2002-2003.
Spansk konst: ur offentliga och enskilda samlingar i Sverige (El arte español en las colecciones públicas y privadas de Suecia) fue una exposición que tuvo lugar en el Museo Nacional (21 mayo mayo-junio 1942). Esta exposición fue organizada por la Svensk-spanska sallskapet (Sociedad Sueco-Iberoamericana), en colaboración con el Nationalmuseum.
Se expusieron 41 piezas, de las que 8 eran pertenecientes a museos públicos: Nationalmuseum (Apostlarna Petrus och Paulus de El Greco, un maestro catalán del s. XV, dos Jusepe de Ribera, San Pablo, eremita), Thielska Galleriet (Anglada Camarasa y una gitana de Zuloaga) y el Museo de Arte de Gotemburgo (Sebastián de Llano y Valdés, Zurbarán).
Las 33 restantes tenían esta procedencia:
Ivan Traugott (Juan Antolínez y 3 esculturas, s. XIV (Virgen con el niño) y s. XVII)
G. Stenman (Carreño de Miranda, un bodegón de Meléndez, unos campesinos de Antonio Puga, c. 1660)
Carl Sandström (Francisco Collantes, «Retrato de joven» de Murillo)
Axel Wenner-Gren (Goya)
Herman Rasch («Duque de Osuna», de Goya)
Josef Sachs (San Francisco de Asís, de El Greco)
Herman Gotthardt (dos bodegones de Juan Gris)
A. Gauffin (un bodegón de Alejandro de Loarte, s. XVII)
V. Carlberg (Eugenio Lucas)
A. Romdahl («Dama y caballero», de Martínez del Mazo, c. 1667)
Karl Bergsten (un Murillo y un Velázquez)
C. E. Schlyter (un Ecce Homo de Murillo, y un paisaje con figuras de Rodríguez de Guzmán)
Nils Sjögren (maestro español del siglo XV)
Oscar Falkman («San Bruno», de Jusepe de Ribera)
Ludwig Matthias (una cabeza de apóstol de Jusepe de Ribera)
Herman Gotthardt (Malmö, 1873-1949) (2 bodegones de Ismael G. de la Serna, 2 bodegones de Juan Gris y 3 Ortiz de Zárate, Café Rotonde, Autorretrato y un bodegón)
E. Treffenberg (artista español del s. XVII)
Dagmar Carlsson (San Francisco de Asís, de Zurbarán)
Sven Boström San Ramón, de Zurbarán).
A. Sjoblöm hizo las visitas guiadas para el público sueco.
Agustín de Foxá (1945) recuerda:
Nunca olvidaré la cara de asombro de los estocolmeses cierta tarde de nieve a la salida de un Exposición de Arte religioso español. Aquellos pacíficos ciudadanos que habían degustado su mantequilla matutina tras la media hora de gimanasia dictada por la radio, que oprimiendo botones de níquel se habían abierto paso, derribando muros, distancias, escaleras, hasta la calle y habían escuchado por la radio los salmos del domingo, miraban estufefactos a nuestros monjes llagados aguardando el cuervo con un pan; a nuestros viejos de Ribera, como desenterrados, con el intestino rojo del martirio manchando el potro del tormento; a nuestros santos demacrados, de ojeras violetas, con una calavera sobre el libro de pergamino. ¿Es acaso el arte una anormalidad? Puede soñar un atleta?
Bertil Bull Hedlund (Falun, 1893-Estocolmo, 1950). Pintor sueco radicado en Francia que estuvo en España durante la Gran Guerra (1914-1919).
Par med åsna, motiv från Spanien.
Introdujo motivos surrealistas en el libro sueco y es autor de la cubierta del poemario de Karin Lannby
Hugo Birger Peterson (Estocolmo, 1854-Helsingborg, 1887) fue por primera vez a España en compañía de su alumno noruego Sören Dietrichson (). Desde París llegaron a Madrid y de allí a Sevilla, donde los esperaba E. Josephson.
En Sevilla, Birger pintó toreros y gitanas, varios estudios del Alcázar, etc. A fines de mayo envió al Salón de París un Gallinero del Alcázar de Sevilla, hoy perdido.
Tras la Feria de Abril los dos amigos se trasladaron a Granada y se alojaron en la Fonda de los Siete Suelos, que regentaba José Gadea Mengíbar. Birger y Dietrichson se enamoraron de las dos hijas del dueño de la Fonda y se casaron con ellas 1.
Las hermanas Matilde y Paula (Museo Nacional Estocolmo, 1884). Hugo y Matilde Gadea tuvieron dificultades para casarse, debido a que Hugo era luterano, pero finalmente lo hicieron el 25 de noviembre de 1882 en la King´s Chapel de Gibraltar por el rito de la iglesia anglo-episcopal.
Un gitano (Museo Nacional Estocolmo, 1882)
La feria (Göteborgs konstmuseum, 1882).
Tjurfäktare (Torero en la arena, Granada, 1882).

Gitano sentado (Museo Nacional Estocolmo).
En Málaga a principios de 1883 pintó el grupo Matilde, Paula y Hugo. En febrero del 83, se fueron a París. El 10 de abril de 1883, se casaron por el rito católico en París. La feria no obtuvo el éxito esperado en el Salón de 1883 y se fueron a Grez, donde había una colonia de artistas suecos. Del 2 al 5 de julio estuvieron en Copenhague y el resto del verano lo pasaron en Suecia. Matilde pudo conocer a la familia de su marido. De esta época es Matilde paseándose (Instituto Tessin, París).
Ernest Josephson pintó un Porträtt av Matilda Birger, c. 1882-1883.
Tras pasar por Gotemburgo y París el matrimonio llegó a Granada a mediados de noviembre de 1883. Pasaron a Tánger donde Hugo pintó diversos asuntos moros (en Tánger estaban ya Soren D. y Paulita, la hermana de Matilde) pero volvieron pronto a Granada. De este momento es el cuadro Los refugiados.
La noche después del terremoto (Dibujo. Granada, 1884).
El terremoto de Granada en 1884
Sören Dietrichson. Después del terremoto (Dibujo. Granada, 1884). Birger aparace con su mujer en la portada de la obra homenaje a las víctimas del terremoto de 1884 (A la orilla del Sena, II, 1885), obra de Carl Larsson.
Murió en Hälsingborg, el 17 de de 1887.
Cf. Magnus Mörner. «Hugo Birger. Un pintor enamorado de España» (Boletín de la Real Academia de Bellas Artes de San Fernando, 9, segundo semestre (1959), [47]-63, 1 h. de lám.)
Carlos María Bernardino del Carmen Ocantos y Ziegler (Buenos Aires, 1860-Aravaca, 1949) llegó a Copenhague en abril de 1910 como «encargado de negocios» de Argentina ante los reinos de Dinamarca y Noruega.
Venía de Madrid y se asentó en Toldbodvejen 7 (en 1911 se mudó a Frederiksgade 15). Venía con su hermana María Luisa y con un joven valenciano que le hacía de secretario, de nombre Bernardo Costa Millet (Gandía, 1887-), que fue su pareja desde los años de Madrid hasta su muerte. La hermana de Costa Millet, Luisa, se casó con el danés con Henrik Nielsen (m. 13.10.1919 en Copenhague). Ocantos y Costa Millet habían tenido problemas con la Justicia en Madrid y la liaron pardísima en Copenhague. En febrero de 1911 ya hubo un incidente diplomático a cuenta de la hermana del encargado de negocios (Donna Ocantos), del que se hizo amplio eco la prensa danesa.
La colonia argentina en Dinamarca estaba formada por diez ciudadanos, entre los que estaba Andreas Haningsen, que pasó a ejercer de cónsul adjunto. En 1911, Ocantos publica El peligro, y tres años más tarde Riquez, memorias de un viejo verde.
Fru Jenny. 6 novelas danesas (1914)
Fru Jenny: seis novelas danesas (Paris, Casa Editorial Hispano-Americana, Biblioteca Clásicos Americanos, 1914, 232 pp.) 1.
En su entrevista con Segundo B. Gauna en El Hogar, 5; fecha desconocida) dice:
Cuando llegué a Dinamarca (…) me sentí profundamente impresionado por aquellas almas singulares (…). Al conocerlos mejor, decidí escribir algunas novelas de ambiente danés.
Las 6 novelas danesas son «Fru Jenny», «Til Leje» (Se alquila), «Det Tabte Paradis» (El paraíso perdido), «Dame Café» (Café para señoras), «Farvel» (Adiós) y «Spogelset Fra Helsingor» (El fantasma de Helsinger).
La primera edición de Fru Genny (sic) se hizo en español, en París. Rápidamente se conoció la novedad en Copenhague y se tradujo el libro al danés, haciendo constar el prologuista que, desde Cervantes, era yo el primer latino que escribía sobre cosas y costumbres de Dinamarca… Más o menos en 1917 visité al Rey Christian X, espíritu culto como pocos, y le obsequié con un ejemplar de mis novelas danesas
Fru Jenny. Seks danske Noveller (Copenhague, Lybecker, 1917. 220 pp.). Traducción danesa de Emil Tuxen (1846-1937) con prólogo de Carl Bratli. P. A. Rosenberg, Censor del Reino de Dinamarca publicó unas notas laudatorias del libro en el periódico Kobenhavn (16.03.1917, 2).
La denuncia (1916)
La actuación de Ocantos como Ministro en Dinamarca estuvo marcada por intrigas y escándalos que precipitaron su retiro de la diplomacia. Estas intrigas tuvieron como instigador principal al cónsul adjunto Andreas Henningsen, uno de sus más allegados colaboradores. El 24 de enero 1916, alertado de que Henningsen trabajaba al servicio de la Inteligencia Militar Danesa, Ocantos solicitó a Buenos Aires el relevo del espía a lo que recibe respuesta satisfactoria. El 12 de mayo de 1916 se deshace de él y, a partir de ese momento, su adjunto inicia una operación destinada a destruir a su ex jefe.
El 4 de enero de 1917 (¡casi un año más tarde!) Henningsen eleva un informe denunciando a Ocantos por homosexual y arribista y señalando a Bernardo Costa Millet como su pareja 2. Las acusaciones son recíprocas y se complican. Henningsen redobla la apuesta y acusa a Ocantos de provocar la ira danesa con Fru Jenny, novela que juzga nefasta, y destaca que María Luisa, hermana del embajador, es “una mujer ignorante y mala”. Según Haningsen, Ocantos había llegado a Dinamarca en mayo de 1909 en compañía de su hermana María Luisa y de su “secretario privado”, un “gallego” de nombre Costa Millet. La referencia a “su vida privada” alude a la naturaleza de la relación entre Ocantos y Costa Millet, que Haningsen juzga inapropiada a un dignatario infiriendo que ambos vivían entregados al pecado en parques y pensiones de la capital danesa.
Lo relativo a “su carácter pendenciero” tiene que ver directamente con ciertos roces producidos a partir de la publicación de las novelas danesas, obra traducida que generó algunas críticas en un periódico local (al menos), donde se acusa al autor de “cínico perfecto”. El artículo, cuya copia fue remitida a Cancillería por Haningsen, juzgaba inaceptable que un extranjero escribiese sobre las costumbres de los súbditos daneses 3. Vale la pena señalar que no se trata de sutilezas o chismes. Las ofensas de Henningsen son graves y constan en expediente:
Pregunten en Christianía, donde el señor Ocantos y su secretario gallego tenían dormitorio juntos durante su permanencia allí. Pregunten a los diplomáticos en Copenhague sobre el representante argentino, al ministro de España ó al doctor Brockdorf Ranzan de Alemania ó al ministro yanqui Dr. Egaen porqué S.M. el Rey no asiste más a las fiestas en las legaciones y les darán la contestación que es a causa del ministro argentino y su hermana y del secretario privado.
Para Haningsen, Ocantos no sólo era un mal escritor sino un artista de poca monta:
“Puede ser que (sus novelas) no sean muy famosas, pero sus cuadros son horribles y naturalmente con la modestia que lo caracteriza él se cree un gran pintor”.
Haningsen escribe mal, con errores de ortografía; hay algo que Haningsen no confiesa y que probablemente nunca sabremos. Su actitud es la de un despechado, la de un resentido. Ignora o prefiere ignorar que Ocantos goza de merecido prestigio: Benito Pérez Galdós, entre otros, fue instrumental en su designación como miembro de la Real Academia Española. Y no conforme con denigrar la letra y la paleta de Ocantos, Haningsen afirma, en su carta, que la relación íntima con el “secretario privado” constituye un bochorno para la joven nación argen- tina, y que su hermana es una “pobre infeliz sin educación, de malas maneras, fea y sonsa”, lo que a juzgar por cuna de los Ocantos y testimonios familiares, no deja de ser una infamia tan vergonzosa como la que descalifica su prosa y devoción por la pintura.
Para Costa Millet, el secretario privado, Haningsen reserva el término “gallego” a modo peyorativo 4
Durante los siguientes seis meses Ocantos resiste en Friederikstrasse temiendo un atentado y espantado ante la posibilidad de la divulgación de lo que serían chismes infundados. En los primeros días de enero de 1917, Ocantos recibe la noticia de la muerte de su hermano menor en París. Víctima del nacionalismo dinamarqués y las mezquindades del resentido Haningsen, Ocantos abandona Dinamarca en 1917 para instalarse en Aravaca, suburbio madrileño donde construye una casa de muy buen gusto en la que vivirá el resto de sus días en compañía de su hermana y con su amante Costa Millet que en 1917 estableció un servicio de automóvil entre Pozuelo y Madrid.
Carlos María Ocantos murió en Aravaca el 30 de agosto de 1949. Sus restos fueron sepultados, junto a los de su hermana María Luisa, en el cementerio de San Justo, en Madrid. Un año más tarde y a solicitud de la familia Ocantos, ambos cuerpos fueron repatriados y desde entonces, el novelista vino a sumarse a muchos de los secretos del cementerio de la Recoleta
Desde 1959 suena con fuerza su nombre para el Nobel. Se le concede el 19 de octubre de 1967.
Karin Alin (1892-1974) fue la traductora de Miguel Ángel Asturias a partir de 1961, en que se publica Majsmänniskor (Tidens Bokfölag, 1961 y 1967. Hombres de maíz, 1949).
– 1964: «Amerikaner allesammans» (en Latinamerikansk berättarkonst, pp. 81-107, 1964. Americanos todos, 1956) 1.
– 1965: Stormvind (Tidens Bokfölag, 1965 y 1967. Viento fuerte, 1950).
– 1965: Presidenten (Tidens Bokfölag, 1965 y 1967. El señor Presidente, 1946) 2. Dramatización de Göran O. Eriksson en dos partes radiada en 2–9 mayo 1971.
– 1966: Gröna påven (Tidens Bokfölag, 1966) 3.
– 1967: Weekend i Guatemala (Prisma, 1967)
– 1967: De begravdas ögon (Tiden/FIBs förlag, 1967. Los ojos de los enterrados, 1960). En 1968 se volvió a publicar con el título de Röda kamelior (Tidens Bokfölag, 1968).
– 1971: Maladrón : de Gröna Andernas epos (Bonnier, 1971. Edición en español en 1969).
1964
En octubre de 1964 Miguel Angel Asturias estuvo de visita en Suecia (Gotemburgo, Estocolmo, Upsala y Lund). Inmediatamente que se fue llegó Borges de gira también en noviembre del 64 que lo primero que hizo fue acusarlo de comunista.
La prensa sueca lo presentó como «el amigo de los indios». SvD, 20.10.1964, 10.
1965
Gracias a la documentación conservada en la Fundación Bartolomé March de Palma, es posible destacar la relación que se desarrolló entre Dethorey y varios premios Nobel de Literatura, como es el caso de Miguel Ángel Asturias. A pesar de su evidente interés en promover ciertas obras y autores en el mercado escandinavo, Dethorey se definía a sí mismo como «un simple periodista o comentarista» y, en una carta de 25 de septiembre de 1965 a MAAsturias, parecía restar importancia a su capacidad para influir en los miembros de la Academia Sueca:
hace unas semanas que ya terminaron las vacaciones veraniegas (este último habría que ponerlo entre comillas), y yo he comenzado ya a dictar mis lecciones y Gertie a ayudar a ratos a los chicos en la librería. […] Pasamos el mes de junio en el sur de Suecia, en Escania, y allí tuvimos bastante buen tiempo, pues no llovió más que un par de veces; pero calor no hacía. […] Al regreso de Escania, pasamos por Gotemburgo, ciudad que siempre nos gusta visitar. Tenemos allí buenos amigos y allí vive, con su mujer y un hijito que hace poco han tenido, el mayor de nuestros hijos varones. Aproveché mi paso por Gotemburgo para saludar al Director del diario “GHT” y entregarle un artículo sobre las andanzas de Neruda por Europa.
En esa carta de septiembre de 1965 explica su animadversión por Neruda como candidato al Nobel. En otra carta fechada el 27 de diciembre de 1965 insiste sobre su animadversión por Neruda y le expresa a Asturias su decepción por la concesión del Premio Nobel a otro candidato; sin embargo, lo tranquilizó confirmándole el creciente interés por sus obras en el mundo editorial sueco
Ya me dijo nuestra buena amiga Karin [Alin] que la casa editorial, volviendo sobre su decisión, quería publicar completa su trilogía. En el fragmento que le envío a usted de mi artículo ya digo que con la publicación de ‘Viento fuerte’ y anteriores obras suyas, aparecidas ya aquí, usted es el escritor latinoamericano con más obras traducidas al sueco, de modo que razón de más ahora para decirlo. Digo también en mi artículo que, ahora, como complemento falta la traducción de un manojo de poesías suyas…
1967 – el Premio Nobel
El mensaje de felicitación de Dethorey era imposible de pasar por alto, que, de hecho, escribió el 19 de octubre de 1967, dirigido al Premio Nobel de Literatura de 1967 y al Embajador de Guatemala en París. En esa ocasión, recordó un episodio de unos años antes, cuando Asturias, exiliado, viajó a Suecia por primera vez, en una situación muy diferente:
Me faltan palabras para describirle lo que siento, lo que sentimos Gertie y yo en estos momentos. Cuando he tenido esta mañana la confirmación de que era usted el agraciado, se me han saltado las lágrimas de alegría. […] Hace tres años, el mismo día 19 de octubre, llegaba usted a Gotemburgo y se publicaba en el GHT mi artículo Asturias från Guatemala. Pero lo que no sabe usted es que mi artículo llevaba otro título: Kanske en Nobelpristagare? (¿Tal vez un Premio Nobel?), pero en la Redacción me lo cambiaron. No me dejaron ser un poco profeta…
Y añadía:
¡Por fin lo que hemos estado esperando hace años! Estoy seguro de que si no hubiera sido por la obstinación de algunos, hubiera recibido usted el premio antes. Pero, finalmente se ha hecho justicia, de lo cual nos alegramos todos sus amigos de aquí y de todo el mundo. Y tenemos ahora una prueba de que la Academia Sueca no siempre se equivoca, y que a veces sabe hacer justicia.
Unos días después de la ceremonia de entrega de premios en Estocolmo, Dethorey escribió una carta a la revista Insula, una revista especializada en literatura española y latinoamericana con sede en Madrid. Dethorey envió algunos comentarios tras leer uno de sus artículos (carta a José Luis Cano de 12 de diciembre de 1967):
Don Miguel Ángel Asturias con cuya amistad me honro desde hace unos años, ha sido en estos días muy festejado y homenajeado, aquí en Estocolmo, por su editor, por las sociedades de amistad sueco-iberoamericanas, etc., y mañana le ofrece un almuerzo su traductora sueca, Karin Alin […] Entre las personas que han venido a Estocolmo para tomar parte en los homenajes a don Miguel Ángel Asturias […] merecen especial mención sus editores. En primer lugar, su principal editor en castellano, Losada, de Buenos Aires, […] un representante de su editor francés […] su editor norteamericano y sus editores de Dinamarca y Noruega.
En el artículo que acompañaba la carta —escrito para la Biblioteca e Instituto de Estudios Iberoamericanos de Estocolmo— Dethorey definía a Asturias como «una de las nuestras», no solo por compartir el idioma (el español), sino también por los valores que compartían. La obra de Asturias era un ejemplo brillante del compromiso social del escritor, que denunciaba la dramática realidad social y política de su país y, en general, la dolorosa situación de América Latina. Dethorey subrayaba «el hecho de estar allí, como nosotros, en defensa del pueblo contra los que abusan del poder; en defensa de los oprimidos contra los opresores; en defensa de los perseguidos contra los perseguidores; en pañoles obligados a huir de la dictadura. «Cuando Miguel Angel Asturias vino a Suecia hace tres años, era un exiliado –voluntario o forzoso, para el caso es igual– como muchos de nosotros».
Me azara, sin embargo, lo que de mí le dijo el amigo Haya [de la Torre], pues no sé en qué puede fundarse para emitir juicios tan categóricos. Como usted sabe, componen la Academia sueca señores la mayoría de los cuales carece de información en cuanto a las literaturas del mundo. La mayoría de ellos se fía de la opinión de alguno de los colegas al que consideren experto en la materia. Pero no todos los peritos coinciden en el mismo candidato, sino que cada uno puede tener uno o más candidatos, y las opiniones pueden resultar muy divididas.
La misma carta contiene también una breve referencia a la dictadura de Franco y a la negativa de Dethorey a regresar a España hasta que la democracia volviera a reinar en su país natal:
Habla usted de una cita en España, y, efectivamente, sería maravilloso encontrarse con amigos como ustedes en cualquier lugar de una España libre y democrática, pero yo creo y espero que, de todos modos, tengamos ocasión de verles a ustedes de nuevo por aquí antes.
Al día siguiente, Dethorey añadió una nota manuscrita a la carta, indicando que Dagens Nyheter, el periódico de mayor tirada de Suecia, había publicado una entrevista con Miguel Ángel Asturias que había aparecido unos días antes en el diario francés Le Monde. Dethorey felicitó al escritor guatemalteco y comentó: «tiene valor que el artículo se haya publicado en el diario más importante de Suecia».
Cf. Ernesto Dethorey. «Miguel Ángel Asturias, premio Nobel de literatura, breves apostillaspor Ernesto Dethorey». Handelshögskolan i Stockholm. Ibero-amerikanska biblioteket och institutet. Tiden, 1967, 16 páginas.
Jordi Tell i Novellas (Barcelona, 1907-Fredrikstad, Noruega, 1991) fue un arquitecto y activista republicano que vivió en Noruega. Fue candidato a las elecciones al Parlamento catalán de 1934. Su apoyo a la rebelión conocida como los Fets d’Octubre le supuso el exilio. Se instaló en Berlín donde amplió estudios y trabajó con el arquitecto alemán Hans Poelzing. En esta ciudad, con el imparable ascenso del nazismo de fondo, es sorprendido por el golpe de Estado del general Franco contra la República.
Guerra Civil (1936-1938)
Tras ser detenido por la Gestapo en Alemania por su apoyo a la República Española 1, fue encarcelado en marzo del 37 durante 15 meses en La Coruña. Al salir de prisión se reencuentra con su compañero de estudios, el gallego José Caridad Mateo, quien le ofrece la posibilidad de trabajar en su despacho. En el verano de 1938 construyó en Oleiros la Casa Cervigón, una de las obras de arquitectura racionalista más significativas de Galicia. Poco después ambos se ven obligados a alistarse en el ejército franquista, del que desertan.
La mañana del 20 de octubre de 1938, junto a Rogelio Caridad Mateo, hermano de José, y con la ayuda de cuatro marineros, abandona España a bordo de un pesquero y desembarca en el puerto de Brest (Francia). Los dos fugados vuelven a entrar en la España republicana por la frontera catalana y, una vez llegados a Barcelona, Tell i Novellas es nombrado encargado de negocios en la embajada de España en Oslo.
Oslo (1938-1940)
En la capital noruega, en estos últimos meses de la guerra, trabaja en la organización de la ayuda humanitaria a la República y en tareas de espionaje militar informando al Gobierno republicano de la ayuda militar que Hitler envía a Franco. En estas misiones colabora un joven alemán refugiado en Oslo con el que Tell ha trabado amistad: Herbert Ernst Karl Frahm, un militante socialista prófugo de los nazis que por aquel entonces ya era conocido en los círculos clandestinos con el nombre que le daría fama como uno de los estadistas clave de su país: Willy Brandt.
Noruega reconoce el gobierno de Franco el 1 de mayo de 1939 y, por tanto, se desmantela la representación diplomática que Jordi Tell ejercía en Noruega. Pese a ello, decide quedarse en Oslo y buscar trabajo; la mejor opción para alguien comprometido con la República y declarado rebelde por el general Franco tras la fuga protagonizada por los hermanos Caridad Mateo. Sin abandonar el Spania-Komite y ayudando así a los republicanos desplazados, retoma su carrera como arquitecto: se incorpora a la Asociación Noruega de Arquitectos (MNLA) y empieza a trabajar como asistente en el despacho del arquitecto noruego Hjalmar Severin Bakstad.
México (1941-1946)
Esta tranquila vida de arquitecto en Oslo se ve interrumpida el 9 de abril de 1940 cuando Noruega es ocupada por Hitler y Jordi Tell es arrestado de nuevo. Unos meses más tarde, se escapa de la prisión de Oslo y se refugia en Suecia. Desde allí continuó su fuga hacia la URSS, Japón y Estados Unidos, hasta llegar a México el 16 de junio de 1941.
Noruega (1946-1991)
En 1946, al finalizar la Segunda Guerra Mundial, el gobierno de la República Española en el exilio se reorganiza y le nombra representante ante los países nórdicos y regresa a Noruega. En 1948 actúa como delegado oficial del Gobierno de la República en la reunión de la ONU en París, donde se impide la entrada de la España franquista en el organismo internacional 2. El sueño de la restauración de la democracia se desvanece y, de paso, desaparecen las posibilidades del exilio y de un retorno a corto plazo. Jordi Tell, derrotado en su lucha por frenar el franquismo en el ámbito internacional, canaliza su desencanto a través de un cambio personal radical. Abandona los deberes diplomáticos, la familia y la seguridad económica de la ciudad de Sarpsborg donde vive, y se retira a un pequeño islote (Hvaler) en el estrecho de Skagerak, en el sur de Noruega, donde vivirá sin luz eléctrica, practicando una vida naturista.

L’arquitecte Jordi Tell Novelles (Barcelona, 1907-Fredrikstadt, Noruega, 1991), a l’interior de la casa que es va construir a l’illa de Borholmen, cap a 1957. Publicada al llibre «Tell. El llop solitari de l’exili català», de Gemma Domènech i Casadevall.
Foto: ARXIU FAMÍLIA TELL, NORUEGA
En 1961 regresó al continente y a una vida más convencional. Instalado en Dilling, trabaja en el despacho del arquitecto provincial de Østfold. A principios de la década de 1970 volvió a la política activa y presidió la agrupación del condado de Østfold del Sosialistisk Folkeparti, una escisión del Partido Socialista Noruego. Todo ello, con la mirada puesta en Cataluña: está suscrito a la prensa catalana y mantiene una intensa correspondencia con, entre otros, Manuel Serra i Moret, Josep Pallach o Josep Tarradellas, destacados dirigentes políticos en el exilio. Desde su jubilación en 1974, alterna su residencia entre Cataluña y Noruega, y sigue de cerca, y de primera mano, con frecuente correspondencia, el regreso del presidente Tarradellas del exilio y la recuperación de las instituciones del autogobierno catalán.
Murió el 24 de octubre de 1991 en Fredrikstad.