La batalla de Nördlingen (6 de septiembre de 1634) cambió el rumbo de la Guerra de los Treinta Años, pues la derrota de los suecos propició la entrada de Francia en el conflicto, inclinando la balanza del poder a favor de los enemigos de los Habsburgo. Esta victoria de las tropas católicas tuvo su repercusión en la literatura y el arte español:
La vida y hechos de Estebanillo González (Amberes, 1646) 1. La particularidad de Estebanillo es que narra la batalla desde su propia experiencia: él formó parte de las tropas que mandaba el cardenal infante don Fernando, sirviendo como cocinero en la compañía de don Pedro de Ulloa Ribadeneyra, capitán de caballos.Así comenta la toma del bosque de Hesselberg por los suecos en los primeros momentos de la batalla:
Cerró el enemigo con un bosque sin necesitar de leña ni carbón, y ganándolo a pesar de nuestra gente se hizo señor absoluto dél. Llegó la nueva a nuestro ejército, y exagerando algunos de los nuestros la pérdida pronosticaban la ruina; que hay soldados de tanto valor que, antes de llegar a la ocasión, publican contentarse con cien palos.
La batalla aparece también en la autobiografía redactada entre 1614 y 1645 por el soldado aventurero Diego Duque de Estrada que titula Comentarios del desengañado de sí mismo.
Teatro
A Pedro Calderón de la Barca se le atribuyen el auto sacramental El primer blasón del Austria (ff. 1634 o 1635) así como una comedia (hoy perdida) centradas en la batalla. Cf. Calderón y Nördlingen. Estudio y edicion de Enrique Rull y Jose Carlos de Torres (Madrid, CSIC, 1981).
Victoria de Norlinge y el Infante en Alemania) (impresa en 1667) es una comedia de Alonso de Castillo Solórzano (1584-1647) 2. Castillo Solórzano dedica encendidos elogios al heroísmo de don Martín de Idiáquez, que tuvo bajo su mando el tercio de Lombardía, por su defensa de la colina de Albuch, decisiva para el resultado final de la batalla.
Castillo Solórzano reproduce al final de la tercera jornada de su comedia el número de bajas y heridos de la batalla. Las razones que le llevaron a contabilizar el número de bajas en ambos ejércitos, destacando, en primer lugar, el nombre de los oficiales más importantes en el bando católico son dos: en primer lugar, para reflejar la ferocidad del combate, y, en segundo, para exaltar a las tropas católicas, cuyas pérdidas en vidas humanas fue mucho menor que la de sus adversarios.
Los dos Fernandos de Austria (1634 o 1635) es una comedia de los hermanos Juan y Antonio Coello y Ochoa. Fue representada en Palacio el 24 o 25 de febrero de 1658, aunque debió haberlo sido con anterioridad.
Los hermanos Coello aprovecharon mucho las posibilidades cómicas y dramáticas que les proporcionaba la figura del soldado e introdujeron dos en su obra a Brañigal y Toribio, ambos nombres típicos de personajes populares en la literatura: Brañigal refiere a un arroyuelo cercano a Madrid, y Toribio era nombre de personaje ridículo, como acontece en Guárdate del agua mansa, comedia de Calderón. Pero a estos dos soldados hay que unir el de dos mujeres que representaban a aquellas que acompañaban a las tropas en sus cam-pañas: Mari Carrasco y Marina. La primera de ellas aparece junto a Toribio y la segunda con Brañigal en las tres jornadas. Toribio es, sin duda, el personaje cómico de este cuarteto, de oficio aguador, y que representa al soldado cobarde.
También en Los empeños del mentir, comedia de Antonio Hurtado de Mendoza que incluye una larga e idealizada narración de la victoria.
Cf. Victoriano Roncero López. "La mayor victoria que se ha visto en estos tiempos: la batalla de Nördlingen en la literatura". En Memoria y civilización: anuario de historia (Vol. 29, Nº 1, 2026, 287-313).
- En el núcleo de esta novela picaresca se narra la histórica batalla de Nördlingen, pero desde una óptica radicalmente opuesta a las crónicas oficiales o a las comedias heroicas de la época. Estebanillo actúa como un bufón y soldado cobarde, retratando la crudeza, el miedo y el caos del conflicto de forma satírica y desmitificadora. ↩
- Juan Matas Caballero. «Panegíricos teatrales a Fernando de Austria por la victoria de Nördlingen (II)», Studia Iberica et Americana, 6, 2019, 185-202. ↩







Cecilia nació en 1540 y por lo que se sabe llevó una vida normal de princesa de su época hasta cumplir los 19 años. Cecilia se vio involucrada en 1559 en el llamado escándalo de Vadstena, de tipo sexual, durante la boda de su hermana Catalina y el esposo de ésta en Vadstena. Por un lacayo del castillo se supo que Juan, hermano del novio de su hermana, trepó hasta la ventana de Cecilia. La noche siguiente, el duque Erico, el hermano mayor de las princesas, ordenó vigilar y logró sorprender a Juan y a Cecilia en clara actitud erótica en la cama juntos. Erico ordenó encarcelar a Juan durante nueve meses. En esa época la gente no se casaba por amor sino para crear alianzas entre reinos y familias nobles. Los dos jóvenes tenían las hormonas alborotadas. ¡Escándalo nacional!