Archivo de la categoría: Literatura

Fernán Caballero en sueco

«Tiga i lifvet och förlåta idöden» («Callar en vida y perdonar en muerte», 1856), «Stackars Dolores. En andalusisk berättelse» («¡Pobre Dolores!») 1 y «Juan Soldats äfventur. Andalusisk folsaga». En Spanska berättelser af Miguel de Cervantes, Fernán Caballero m. fl.. Estocolmo, Bonniers, 1876. Traducción, con un ensayo preliminar sobre las bellas letras españolas, a cargo de Gottfried Renholm (1834-1908).

La introdución de Renholm se titula «Spanska vitterhetens Hufvudstromingar» («Principales corrientes del ingenio español», 1-74) y está fechada en parís en marzo de 1876. Contiene cuentos de Cervantes, José Somoza, Larra, Fernán Caballero, Bécquer, Pedro A. de Alarcón.

Flora. Novell af Fernan Caballero (Aftonbladet, 1891). Traducción de Hans Wachenhusen (1820-1898).

Cf. Adolf Hillman: «Den spanska sederomanens återuppståndelse i nittonde århundradet. Fernán Caballero. Några anteckningar» (Nordisk tidskrift, 56, 1897, 491—511).

  1. En 1920 apareció en finés «Dolores parka! : Andalusialainen kertomus» (Hämeenlinna: Arvi A. Karisto Oy, 1920) en traducción de Selma Anttila (1867-1942).

Martin Andersen Nexo en España

El comunista danés Martin Andersen Nexø (Copenhague, 1869-Dresde, 1954) estuvo en España en 1894-1896 y 1902-1903.

Sus impresiones las recogió en Soldagar. En skildringar fran Spanien (Días de sol. Malmö, 1925).

Carlos María Ocantos en Dinamarca (1910-1917)

Carlos María Bernardino del Carmen Ocantos y Ziegler (Buenos Aires, 1860-Aravaca, 1949) llegó a Copenhague en abril de 1910 como «encargado de negocios» de Argentina ante los reinos de Dinamarca y Noruega.

Venía de Madrid y se asentó en Toldbodvejen 7 (en 1911 se mudó a Frederiksgade 15). Venía con su hermana María Luisa y con un joven valenciano que le hacía de secretario, de nombre Bernardo Costa Millet (Gandía, 1887-), que fue su pareja desde los años de Madrid hasta su muerte. La hermana de Costa Millet, Luisa, se casó con el danés con Henrik Nielsen (m. 13.10.1919 en Copenhague). Ocantos y Costa Millet habían tenido problemas con la Justicia en Madrid y la liaron pardísima en Copenhague. En febrero de 1911 ya hubo un incidente diplomático a cuenta de la hermana del encargado de negocios (Donna Ocantos), del que se hizo amplio eco la prensa danesa.

La colonia argentina en Dinamarca estaba formada por diez ciudadanos, entre los que estaba Andreas Haningsen, que pasó a ejercer de cónsul adjunto. En 1911, Ocantos publica El peligro, y tres años más tarde Riquez, memorias de un viejo verde.

Fru Jenny. 6 novelas danesas (1914)
Fru Jenny: seis novelas danesas (Paris, Casa Editorial Hispano-Americana, Biblioteca Clásicos Americanos, 1914, 232 pp.) 1.

En su entrevista con Segundo B. Gauna en El Hogar, 5; fecha desconocida) dice:

Cuando llegué a Dinamarca (…) me sentí profundamente impresionado por aquellas almas singulares (…). Al conocerlos mejor, decidí escribir algunas novelas de ambiente danés.

Las 6 novelas danesas son «Fru Jenny», «Til Leje» (Se alquila), «Det Tabte Paradis» (El paraíso perdido), «Dame Café» (Café para señoras), «Farvel» (Adiós) y «Spogelset Fra Helsingor» (El fantasma de Helsinger).

La primera edición de Fru Genny (sic) se hizo en español, en París. Rápidamente se conoció la novedad en Copenhague y se tradujo el libro al danés, haciendo constar el prologuista que, desde Cervantes, era yo el primer latino que escribía sobre cosas y costumbres de Dinamarca… Más o menos en 1917 visité al Rey Christian X, espíritu culto como pocos, y le obsequié con un ejemplar de mis novelas danesas

Fru Jenny. Seks danske Noveller (Copenhague, Lybecker, 1917. 220 pp.). Traducción danesa de Emil Tuxen (1846-1937) con prólogo de Carl Bratli. P. A. Rosenberg, Censor del Reino de Dinamarca publicó unas notas laudatorias del libro en el periódico Kobenhavn (16.03.1917, 2).

La denuncia (1916)
La actuación de Ocantos como Ministro en Dinamarca estuvo marcada por intrigas y escándalos que precipitaron su retiro de la diplomacia. Estas intrigas tuvieron como instigador principal al cónsul adjunto Andreas Henningsen, uno de sus más allegados colaboradores. El 24 de enero 1916, alertado de que Henningsen trabajaba al servicio de la Inteligencia Militar Danesa, Ocantos solicitó a Buenos Aires el relevo del espía a lo que recibe respuesta satisfactoria. El 12 de mayo de 1916 se deshace de él y, a partir de ese momento, su adjunto inicia una operación destinada a destruir a su ex jefe.

El 4 de enero de 1917 (¡casi un año más tarde!) Henningsen eleva un informe denunciando a Ocantos por homosexual y arribista y señalando a Bernardo Costa Millet como su pareja 2. Las acusaciones son recíprocas y se complican. Henningsen redobla la apuesta y acusa a Ocantos de provocar la ira danesa con Fru Jenny, novela que juzga nefasta, y destaca que María Luisa, hermana del embajador, es “una mujer ignorante y mala”. Según Haningsen, Ocantos había llegado a Dinamarca en mayo de 1909 en compañía de su hermana María Luisa y de su “secretario privado”, un “gallego” de nombre Costa Millet. La referencia a “su vida privada” alude a la naturaleza de la relación entre Ocantos y Costa Millet, que Haningsen juzga inapropiada a un dignatario infiriendo que ambos vivían entregados al pecado en parques y pensiones de la capital danesa.

Lo relativo a “su carácter pendenciero” tiene que ver directamente con ciertos roces producidos a partir de la publicación de las novelas danesas, obra traducida que generó algunas críticas en un periódico local (al menos), donde se acusa al autor de “cínico perfecto”. El artículo, cuya copia fue remitida a Cancillería por Haningsen, juzgaba inaceptable que un extranjero escribiese sobre las costumbres de los súbditos daneses 3. Vale la pena señalar que no se trata de sutilezas o chismes. Las ofensas de Henningsen son graves y constan en expediente:

Pregunten en Christianía, donde el señor Ocantos y su secretario gallego tenían dormitorio juntos durante su permanencia allí. Pregunten a los diplomáticos en Copenhague sobre el representante argentino, al ministro de España ó al doctor Brockdorf Ranzan de Alemania ó al ministro yanqui Dr. Egaen porqué S.M. el Rey no asiste más a las fiestas en las legaciones y les darán la contestación que es a causa del ministro argentino y su hermana y del secretario privado.

Para Haningsen, Ocantos no sólo era un mal escritor sino un artista de poca monta:

“Puede ser que (sus novelas) no sean muy famosas, pero sus cuadros son horribles y naturalmente con la modestia que lo caracteriza él se cree un gran pintor”.

Haningsen escribe mal, con errores de ortografía; hay algo que Haningsen no confiesa y que probablemente nunca sabremos. Su actitud es la de un despechado, la de un resentido. Ignora o prefiere ignorar que Ocantos goza de merecido prestigio: Benito Pérez Galdós, entre otros, fue instrumental en su designación como miembro de la Real Academia Española. Y no conforme con denigrar la letra y la paleta de Ocantos, Haningsen afirma, en su carta, que la relación íntima con el “secretario privado” constituye un bochorno para la joven nación argen- tina, y que su hermana es una “pobre infeliz sin educación, de malas maneras, fea y sonsa”, lo que a juzgar por cuna de los Ocantos y testimonios familiares, no deja de ser una infamia tan vergonzosa como la que descalifica su prosa y devoción por la pintura.

Para Costa Millet, el secretario privado, Haningsen reserva el término “gallego” a modo peyorativo 4

Durante los siguientes seis meses Ocantos resiste en Friederikstrasse temiendo un atentado y espantado ante la posibilidad de la divulgación de lo que serían chismes infundados. En los primeros días de enero de 1917, Ocantos recibe la noticia de la muerte de su hermano menor en París. Víctima del nacionalismo dinamarqués y las mezquindades del resentido Haningsen, Ocantos abandona Dinamarca en 1917 para instalarse en Aravaca, suburbio madrileño donde construye una casa de muy buen gusto en la que vivirá el resto de sus días en compañía de su hermana y con su amante Costa Millet que en 1917 estableció un servicio de automóvil entre Pozuelo y Madrid.

Carlos María Ocantos murió en Aravaca el 30 de agosto de 1949. Sus restos fueron sepultados, junto a los de su hermana María Luisa, en el cementerio de San Justo, en Madrid. Un año más tarde y a solicitud de la familia Ocantos, ambos cuerpos fueron repatriados y desde entonces, el novelista vino a sumarse a muchos de los secretos del cementerio de la Recoleta

  1. La segunda edición en español de la obra (Madrid, 1923) incluye el prólogo de Bratli a la traducción danesa y unas notas laudatorias de P. A. Rosenberg, Censor del Reino de Dinamarca (1917) que le sirven a Ocantos como descargo por los ataques que había sufrido.
  2. Fundamenta su solicitud de destitución de Ocantos en función de tres argumentos: “Uno: su vida privada; dos: su carácter pendenciero; tres: su hermana”.
  3. Entre tanto, en la Argentina, los nacionalistas consideraban las novelas de Ocantos demasiado españolas para el gusto local. Los nacionalismos se parecen.
  4. Haciendo honor a la condición recalcitrante del medio pelo argentino tan finamente retratado por el autor en sus novelas: Haningsen bien pudo haber habitado en las páginas de El candidato (1893), La Ginesa (1894) o Don Perfecto (1902).

Miguel Ángel Asturias y Suecia

Desde 1959 suena con fuerza su nombre para el Nobel. Se le concede el 19 de octubre de 1967.

Karin Alin (1892-1974) fue la traductora de Miguel Ángel Asturias a partir de 1961, en que se publica Majsmänniskor (Tidens Bokfölag, 1961 y 1967. Hombres de maíz, 1949).

– 1964: «Amerikaner allesammans» (en Latinamerikansk berättarkonst, pp. 81-107, 1964. Americanos todos, 1956) 1.
– 1965: Stormvind (Tidens Bokfölag, 1965 y 1967. Viento fuerte, 1950).
– 1965: Presidenten (Tidens Bokfölag, 1965 y 1967. El señor Presidente, 1946) 2. Dramatización de Göran O. Eriksson en dos partes radiada en 2–9 mayo 1971.
– 1966: Gröna påven (Tidens Bokfölag, 1966) 3.
– 1967: Weekend i Guatemala (Prisma, 1967)
– 1967: De begravdas ögon (Tiden/FIBs förlag, 1967. Los ojos de los enterrados, 1960). En 1968 se volvió a publicar con el título de Röda kamelior (Tidens Bokfölag, 1968).
– 1971: Maladrón : de Gröna Andernas epos (Bonnier, 1971. Edición en español en 1969).

1964
En octubre de 1964 Miguel Angel Asturias estuvo de visita en Suecia (Gotemburgo, Estocolmo, Upsala y Lund). Inmediatamente que se fue llegó Borges de gira también en noviembre del 64 que lo primero que hizo fue acusarlo de comunista.

La prensa sueca lo presentó como «el amigo de los indios». SvD, 20.10.1964, 10.

1965
Gracias a la documentación conservada en la Fundación Bartolomé March de Palma, es posible destacar la relación que se desarrolló entre Dethorey y varios premios Nobel de Literatura, como es el caso de Miguel Ángel Asturias. A pesar de su evidente interés en promover ciertas obras y autores en el mercado escandinavo, Dethorey se definía a sí mismo como «un simple periodista o comentarista» y, en una carta de 25 de septiembre de 1965 a MAAsturias, parecía restar importancia a su capacidad para influir en los miembros de la Academia Sueca:

hace unas semanas que ya terminaron las vacaciones veraniegas (este último habría que ponerlo entre comillas), y yo he comenzado ya a dictar mis lecciones y Gertie a ayudar a ratos a los chicos en la librería. […] Pasamos el mes de junio en el sur de Suecia, en Escania, y allí tuvimos bastante buen tiempo, pues no llovió más que un par de veces; pero calor no hacía. […] Al regreso de Escania, pasamos por Gotemburgo, ciudad que siempre nos gusta visitar. Tenemos allí buenos amigos y allí vive, con su mujer y un hijito que hace poco han tenido, el mayor de nuestros hijos varones. Aproveché mi paso por Gotemburgo para saludar al Director del diario “GHT” y entregarle un artículo sobre las andanzas de Neruda por Europa.

En esa carta de septiembre de 1965 explica su animadversión por Neruda como candidato al Nobel. En otra carta fechada el 27 de diciembre de 1965 insiste sobre su animadversión por Neruda y le expresa a Asturias su decepción por la concesión del Premio Nobel a otro candidato; sin embargo, lo tranquilizó confirmándole el creciente interés por sus obras en el mundo editorial sueco

Ya me dijo nuestra buena amiga Karin [Alin] que la casa editorial, volviendo sobre su decisión, quería publicar completa su trilogía. En el fragmento que le envío a usted de mi artículo ya digo que con la publicación de ‘Viento fuerte’ y anteriores obras suyas, aparecidas ya aquí, usted es el escritor latinoamericano con más obras traducidas al sueco, de modo que razón de más ahora para decirlo. Digo también en mi artículo que, ahora, como complemento falta la traducción de un manojo de poesías suyas…

1967 – el Premio Nobel
El mensaje de felicitación de Dethorey era imposible de pasar por alto, que, de hecho, escribió el 19 de octubre de 1967, dirigido al Premio Nobel de Literatura de 1967 y al Embajador de Guatemala en París. En esa ocasión, recordó un episodio de unos años antes, cuando Asturias, exiliado, viajó a Suecia por primera vez, en una situación muy diferente:

Me faltan palabras para describirle lo que siento, lo que sentimos Gertie y yo en estos momentos. Cuando he tenido esta mañana la confirmación de que era usted el agraciado, se me han saltado las lágrimas de alegría. […] Hace tres años, el mismo día 19 de octubre, llegaba usted a Gotemburgo y se publicaba en el GHT mi artículo Asturias från Guatemala. Pero lo que no sabe usted es que mi artículo llevaba otro título: Kanske en Nobelpristagare? (¿Tal vez un Premio Nobel?), pero en la Redacción me lo cambiaron. No me dejaron ser un poco profeta…

Y añadía:

¡Por fin lo que hemos estado esperando hace años! Estoy seguro de que si no hubiera sido por la obstinación de algunos, hubiera recibido usted el premio antes. Pero, finalmente se ha hecho justicia, de lo cual nos alegramos todos sus amigos de aquí y de todo el mundo. Y tenemos ahora una prueba de que la Academia Sueca no siempre se equivoca, y que a veces sabe hacer justicia.

Unos días después de la ceremonia de entrega de premios en Estocolmo, Dethorey escribió una carta a la revista Insula, una revista especializada en literatura española y latinoamericana con sede en Madrid. Dethorey envió algunos comentarios tras leer uno de sus artículos (carta a José Luis Cano de 12 de diciembre de 1967):

Don Miguel Ángel Asturias con cuya amistad me honro desde hace unos años, ha sido en estos días muy festejado y homenajeado, aquí en Estocolmo, por su editor, por las sociedades de amistad sueco-iberoamericanas, etc., y mañana le ofrece un almuerzo su traductora sueca, Karin Alin […] Entre las personas que han venido a Estocolmo para tomar parte en los homenajes a don Miguel Ángel Asturias […] merecen especial mención sus editores. En primer lugar, su principal editor en castellano, Losada, de Buenos Aires, […] un representante de su editor francés […] su editor norteamericano y sus editores de Dinamarca y Noruega.

En el artículo que acompañaba la carta —escrito para la Biblioteca e Instituto de Estudios Iberoamericanos de Estocolmo— Dethorey definía a Asturias como «una de las nuestras», no solo por compartir el idioma (el español), sino también por los valores que compartían. La obra de Asturias era un ejemplo brillante del compromiso social del escritor, que denunciaba la dramática realidad social y política de su país y, en general, la dolorosa situación de América Latina. Dethorey subrayaba «el hecho de estar allí, como nosotros, en defensa del pueblo contra los que abusan del poder; en defensa de los oprimidos contra los opresores; en defensa de los perseguidos contra los perseguidores; en pañoles obligados a huir de la dictadura. «Cuando Miguel Angel Asturias vino a Suecia hace tres años, era un exiliado –voluntario o forzoso, para el caso es igual– como muchos de nosotros».

Me azara, sin embargo, lo que de mí le dijo el amigo Haya [de la Torre], pues no sé en qué puede fundarse para emitir juicios tan categóricos. Como usted sabe, componen la Academia sueca señores la mayoría de los cuales carece de información en cuanto a las literaturas del mundo. La mayoría de ellos se fía de la opinión de alguno de los colegas al que consideren experto en la materia. Pero no todos los peritos coinciden en el mismo candidato, sino que cada uno puede tener uno o más candidatos, y las opiniones pueden resultar muy divididas.

La misma carta contiene también una breve referencia a la dictadura de Franco y a la negativa de Dethorey a regresar a España hasta que la democracia volviera a reinar en su país natal:

Habla usted de una cita en España, y, efectivamente, sería maravilloso encontrarse con amigos como ustedes en cualquier lugar de una España libre y democrática, pero yo creo y espero que, de todos modos, tengamos ocasión de verles a ustedes de nuevo por aquí antes.

Al día siguiente, Dethorey añadió una nota manuscrita a la carta, indicando que Dagens Nyheter, el periódico de mayor tirada de Suecia, había publicado una entrevista con Miguel Ángel Asturias que había aparecido unos días antes en el diario francés Le Monde. Dethorey felicitó al escritor guatemalteco y comentó: «tiene valor que el artículo se haya publicado en el diario más importante de Suecia».

Cf. Ernesto Dethorey. «Miguel Ángel Asturias, premio Nobel de literatura, breves apostillaspor Ernesto Dethorey». Handelshögskolan i Stockholm. Ibero-amerikanska biblioteket och institutet. Tiden, 1967, 16 páginas.

  1. Artur Lundkvist. Latinamerikansk berättarkonst (1964) contiene fragmentos de obras de 18 autores, así como breves presentaciones de los mismos: Rubén Darío, Horacio Quiroga, Rómulo Gallegos, César Vallejo, Graciliano Ramos, Vicente Huidobro, Jorge de Lima, Miguel Ángel Asturias, Jorge Luis Borges, Alejo Carpentier, Luis Cardoza y Aragón, José de la Cuadra, Augusto Roa Bastos, Guillermo Cabrera Infante, Jorge Zalamea, Jorge Icaza, Miguel Otero Silva y Octavio Paz.
  2. «Presidenten» / översättning Karin Alin – Stockholm : Folket i bild, 1955. – (FIB:s världsbibliotek. Sydamerikanska serien)
  3. También en Helsingfors, Söderström, 1966

Roland Hentzel: Mitt Spanien (1957)

Roland Hentzel: Mitt Spanien (Estocolmo, Natur och Kultur, 1957). Hentzel edita en este volumen una antología de textos sobre España de autores suecos.

La obra tuvo el apoyo de la Dirección Genreral de Turismo y de SAS

Jean Cocteau: «Spanien i ett ögonskast».
Ria Wägner: «Sett i soldis» («Viento en tiempo real». Publicado previamente en Vecko-journalen.
Magda Lagerman: «Mariposa del Mar».
John Karlzén: «Salamanca».
Ivar Anderson: «Spanska dagar». Publicado previamente en SvD (14.04.1957, 13)
Sven Erixon: «Hur jag fann Spanien».
Enrique Wretman: «Myten om den spanska kvinnan». Retahila de ideas delirantes para epatar al sueco del común sobre la mujer y las relaciones de los sexos en España.
Lars Norrman: «Kostnär bland matadorer».
Håkan Mörne: «Strövtåg i Galicien». Publicado previamente en Aftonsolens länder (1956)
Torsten Ehrenmark: «Jag åkte tredje klass genom Spanien». Publicado previamente en Stockholms-Tidningen. Relato pintoresco de un viaje en vagón de tercera entre Málaga y Granada.
Arne Häggquist: «Picasso och några till».
Svante Löfgren: «Drömmen om Cádiz».
Willy Maria Lundberg. «Bykrogen» («Taberna de pueblo»).
Stefan Tadeusz Norwid: «Två affärsvänner» («Dos socios»)
Mårten Edlund: «Kanarisk morgon». Publicado previamente en DN (25.04.1954, 3-4)
Barbro Alving: «Det ödoliga» («El inmortal»). Recuerdos de su estancia en España durante la guerra: Barcelona, Albacete, Madrid, Valencia…
Peder Sjögren: «Ett enkelt bifolks förnöjelse» («Un placer simple para la gente común»). Publicado previamente en Bar Barbar (1937)
Norbert Zaba: «Ferian i Sevilla och vallfarten till Santiago».
Dan Grenholm: «Flamenco».

Los textos de Erixson, Norrman y Sjögren están ilustrados con dibujos por los propios autores. Brusewitz ilustra el texto de Ehrenmark.

Norah Lange y Noruega

Norah Lange (1905-1972), la musa del ultraísmo porteño, era hija del noruego Gunnar Lange y de Berta Erfjord, porteña de padre noruego y madre irlandesa, fue la cuarta de seis hijos. Llamativa por su condición de pelirroja, se destacaba por su audacia para irrumpir en ámbitos hasta entonces reservados a los varones.

45 días y 30 marineros (1933) es el relato novelado de un viaje hecho por la autora entre Buenos Aires y Oslo en 1927 en un barco de carga. Única mujer a bordo, la protagonista (Ingrid) queda presa de las tentativas de seducción excesivas de parte de los marineros noruegos, y en particular del capitán. Todos quieren acostarse con ella entre borracheras y fiestas perpetuas. Ingrid, ya desde los primeros capítulos, desconfía de ellos y los desafía constantemente, siguiendo en eso las recomendaciones de su madre en el primer capítulo. La meta del viaje, desvelada al lector al final, consiste en volver a encontrar a su hijo de ocho meses en Oslo.

Soy la única que ha pernoctado en barco de mesurada tarifa e inexistentes viáticos. Mi libro anterior rememora esa hazaña, por más que un erizado pudor me impidiera destacar que el puerto de Buenos Aires atestiguó mi partida hacia Noruega, adosada al trigo, al cemento, a las manzanas, adjunta a una sola libra esterlina en malhumorado bolsillo, una sola libra tan desprovista de carácter que se dejaba influir por la menor variación barométrica, y para la cual hasta el paso de la línea resultó inoportuno. (t. 2, 429)

Con ocasión de una de las escalas, Ingrid baila el tango Julián, y una vez de vuelta en el barco, dice al capitán:

¿Conoce el tango «Julián»? Apuesto que no sabría bailarlo. Hay que ser argentino para esto…
La petulancia de su voz lo enerva más.
– Argentino! Psh! Usted no es argentina. Su sangre es noruega…
No le deja proseguir en esa disertación sobre los glóbulos rojos. Conoce ya la escasa importancia que implica para los noruegos una carta de ciudadanía, el nacimiento, la educación, el cariño, y acaso, por encima de todo, la predilección, por inaudita que parezca. (255-256)

Narrada en tres capítulos, la fiesta nacional noruega de 17 de mayo queda totalmente vaciada de su contenido nacional, totalmente descontextualizada, como si el barco fuese un espacio neutro: es, ante todo un pretexto a una tentativa de seducción, e incluso de una tentativa de violación de parte del capitán, en el capítulo XVIII: la locura alcohólica del capitán es pues, para la instancia narradora, lo único que cuenta en la fiesta. En efecto, el capitán intentó abrir la puerta de la cabina de Ingrid con una llave, sin resultados. Esto tiene como consecuencia una carta de Ingrid, llena de reproches y retirando, para ella, su título al capitán.

Lo más destacable, en el relato de la fiesta noruega, es que Ingrid escriba al capitán. Ingrid pasa a ser, entonces, una mujer que escribe en el agua, proceso que podemos leer como una metáfora de la autora escribiendo la novela. En este sentido hay una verdadera descontextualización para recontextualizar la novela en su sentido primero, es decir el proceso de escritura, de novela iniciática no sólo para Ingrid, sino también para Lange. Después de esta carta, el capitán llora, pide disculpas a Ingrid, quien retira su carta. Pasa a ser, entonces, una mujer que escribe, y que reescribe. Esta celebración de la fiesta noruega emblematiza escritura. Al escribir, Ingrid señala por fin que el barco es un espacio de escritura, una puesta en abismo del proceso narración, que vale más que la celebración de la fiesta noruega.

Josep Pla y Escandinavia

La relación de Josep Pla con Escandinavia es importante. Tiene relevancia su relación con la nórdica nacida en Barcelona Adi Enberg (1901-1989), hija del noruego Halfdan Enberg (-Barcelona, 1946), cónsul de Dinamarca en Barcelona, y la sueca Olga Wretman.

Se conocieron en París en febrero del 1924. Parece que formalizaron su relación sentimental en la Navidad de 1926, en Londres, aunque nunca ha aparecido ningún documento sobre este matrimonio de facto.

Josep Pla hizo su primer viaje en el verano de 1926, por Noruega y Suecia (septiembre 1926, de Trondheim a Upsala, en La Publicitat).

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Bibliografía
Josep Pla: Cartes de lluny. Viatges. Fantasies. Ciutats. Barcelona, ATENES A.G., Col.lecció de Contes i Novel.les de La Nova Revista 1. Retrat de l´autor per R. Capmany.

Spansk nummer (Vindrosen, 3, mayo/junio 1962)

El número 3 (mayo/junio 1962) de la revista danesa Vindrosen está dedicado a España, que recoge un panorama de la filosofía, literatura, arte y cine españoles.

Ebbe Traberg (1932-1996) y Sven Skydsgaard introducen a Carlos Alvarez en Escandinavia. Traberg se encarga de la poesía posterior a 1939.

En Suecia Kjell Johansson habló del número y su circunstancia Dagens Nyheter, periódico en el que colaboraba.

– «Selvmord i Alexandria» (Suicidio en Alejandría, L´Amic de les Arts, septiembre 1928. Trad. Ebbe Traberg, 175-177).
– Poesía: Gabriel Celaya («Meddelse, Aviso») y «Afsked, Despedida»), Gloria Fuertes («Der er obligatorisk, Es obligatorio»), Gabino-Alejandro Carriedo («Frygtens teori, Teoría del miedo»), Angela Figuera Aymerich («Graensen»), Jesús López Pacheco («Digt af vrede og hab»), Jose Agustín Goytisolo («Rullesten, como la piedra, amigos» y «Vidnesbyrd, Testimonio»), Jaime Gil de Biedma («Arkitraven») y Angel González («De synes alle lykkelige…, Todos ustedes parecen felices» y «Blas de Otero»).
– Ebbe Traberg: «Oprøret i moderne spansk poesi» (La rebelión en la poesía española moderna, 189-195)
– Carlos Alvarez: «Digte» (trad. de Sven Skydsgaard)
– Uffe Harder: «Temaer i den nye spanske roman» (202-209)
– Armando López Salinas: «En landsby i Las Hurdes» (de Caminando por Las Hurdes 1960, de Ferres y López Salinas)
– Luis Buñuel: «Film og poesi».
– Juan Goytisolo: «Taskenspillerne» (de Juego de manos, trad. de Uffe Harder).
– Ignacio Ferrer: «Spansk filosofi».
– Peter P. Rohde: «Hvor fascismen er gaet i hi» (234-243)
– Pedro Germán: «Den spanske studenterungdom» (trad. de Ebbe Traberg)
– Jaime Costa: «Teatersituationen i Spanien» (trad. de Ebbe Traberg)
– J. L. Arevalo: «Den spanske films paradoks» (trad. de Jorgen Gerhard Rasmussen)
– Pierre Restany: «Ung spansk malerkunst vender tillbage…» (trad. de Jorgen Gustava Brandt)

Cuentos suecos (finales s. XIX)

Cuentos suecos (Valencia, Pascual Aguilar, Biblioteca Selecta, XXIII). Fecha de edición: entre 1884 y 1900.

Contiene «Los gemelos», de F. Bremer, «La esposa del pescador» de Almquist, «El enterrador» y «Carlos Utter», de A. Blanche «La baraja» (anónimo), «En la aldea», de Carlen.

Pierre Zekeli: Cuatro poetas contemporáneos de Suecia (México, 1963)

Traducción de Pierre (Pedro) Zekeli (Rumanía, 1931-Estocolmo, 1988): Cuatro Poetas contemporáneos de Suecia (Universidad Autónoma de México, 1963, 102 pp.). Edición e introducción de Octavio Paz.

Los poetas suecos son Harry Martinson, Artur Lundkvist, Gunnar Ekelöf, Erik Lindergren.

Kjell A. Johansson escribe una nota informativa: «Svensk poesi i Mexiko» (DN, 14 octubre 1963, 4), en la que considera que la antología de Sologuren (1959) es superior a la de Zekeli/Paz. Compara la traducción de los tres poemas que aparecen en ambas: «Pigor», de Martinsson), y «Vid Shelleys hav» y «Arioso», de Lindegren.

Zekeli abrevia y simplifica los poemas de forma reprochable y completamente innecesaria (las versiones de Sologuren lo demuestran). Traduce «Mitt hjärtas gröna kärnhus» por «mi corazón verde», «roseneld» por «llama florida», «ett huvudkast» por «cuandos e toca la cabeza».