El aviador sueco James Douglas Hamilton (Huskvarna, 1892-1943) era hijo de un duque inglés. A la muerte de su padre (1933) heredó 600.000 coronas, si bien vivía siempre al borde de la bancarrota. Para recuperarse de la disputa por la herencia, viajó a España para participar en la Guerra Civil española en el bando nacional.
Su hermano Alfred voló en un De Havilland (Dragon Rapide) a Burgos el 1 de agosto de 1936, que entregó al bando nacional. James se alistó en la Aviación Nacional. Fue abatido el 22 de octubre en 1936 en las cercanías de Madrid, resultando gravemente herido. Trabajó durante un período como cónsul no acreditado en Sevilla.
Su nombre aparece en los diarios del agregado militar sueco para España, y parece ser el autor de unos detallados informes sobre la guerra española para las autoridades militares suecas que llevan por título «Observaciones de Hamilton como persona particular durante un viaje a España en 1938». Está claro que era un informante sobre la guerra para el Ejército sueco.
En 1938 regresa a Suecia vía Alemania, donde participó como voluntario en el Frente Oriental. A su regreso, tenía heridas graves en la espalda y los pulmones. Murió durante un transporte en un llamado «pulmón de acero» entre Malmö y el Karolinska en Estocolmo el 31 de octubre de 1943. Hamilton está enterrado en Norra begravningsplatsen en las afueras de Estocolmo.