Valentin (Valo) Vattulainen (Helsinki, 23 de febrero en 1912-Valencia, 8 septiembre de 1938) fue un brigadista finés que murió en España. A los intelectuales finlandeses interesados en viajar a España se les impidió obtener visado para acudir al Congreso internacional de escritores antifascistas de Valencia en 1937, pero en colaboración con el Comité sueco de ayuda a España los voluntarios finlandeses llegaron «con pasaporte sueco» hasta España, de entre ellos se destacó especialmente Vattulainen.
Antes de su partida para España, vía Suecia hasta Francia, Valo residía en Riihimäki (unos 60 kms. al norte de Helsinki), según documentos de la policia secreta finlandesa (Policía del Estado) cuya información pudieron recoger de un tío suyo a quien Valo había enviado una carta desde España. Vattulainen pertenecía a la asociación finlandesa Nuoriso-osasto de Käpylän (Jóvenes de Kapyla en Acción) en Helsinki.
Una vez en España, al principio Vattulainen participó como sargento en las Brigadas Internacionales, y después de participar durante la primavera de 1938 en diversas operaciones guerrilleras tras las líneas franquistas en el frente sur, entre las que figura la Operación de rescate en Carchuna, Vattulainen fue ascendido a teniente. Se dice que dirigió un ataque destinado a liberar a mineros asturianos de un campo de concentración al norte de Málaga durante la primavera de 1938.
Según una carta de un compañero de armas, enviada desde España a un tío de Vattulainen en Finlandia dice:
En julio de 1938, durante su actuación en la 129ª Brigada Internacional en la zona de Levante, cerca de Teruel, Valentín tuvo que ser ingresado en el hospital de Valencia por estar muy enfermo, donde se encontraba al cuidado de muy buenos doctores americanos y españoles. De él sólo quedaban la piel y los huesos, pero su mente se mantenía clara, e insistía en recordarnos que estábamos luchando por la democracia y la paz en el mundo.
Falleció en septiembre, en paz y sin sufrimientos. Aunque hemos perdido a muchos compañeros finlandeses en todas las condiciones y situaciones posibles, estoy seguro de que todos los finlandeses que tuvimos la suerte de conocerle y que hemos combatido por la república democrática española, siempre recordaremos con pesar la pérdida de nuestro camarada, el capitán Valo Vattulainen, y con nuestro puño en alto exclamaremos “Duerme en paz, verdadero camarada».
Murió en un hospital por complicaciones después de una operación médica.